Memphis Depay se exhibió en la goleada de Países Bajos a Gibraltar. Aunque primero falló un penalti, el azulgrana se desquitó con dos goles, uno de ellos desde los once metros, y otras dos asistencias. De este modo, el ‘10’ de la ‘Oranje’ batió un nuevo récord al convertirse en el máximo goleador de su selección en un año natural: 14 goles en 14 partidos. En clave barcelonista, Frenkie de Jong disputó 60 plácidos minutos y Luuk de Jong presenció el encuentro desde el banquillo.

‘Showtime’

Más allá de los goles, el partido de Memphis fue un escándalo. Ante un rival sin opciones de competir y arropado por una audiencia con ganas de divertirse, el talento de Moordrecht sacó a relucir su extenso catálogo de trucos. Elásticas para escurrirse entre cuatro rivales, taconazos, picaditas, frenazos en seco que acaban con el rival fuera del campo, intentos de gol olímpico... El espectáculo que pedía un De Kuip que a la media hora ya estaba haciendo la ola.

Recursos de bella factura, pero del todo funcionales ante un oponente que peleó y cayó encerrado en su propia área. Memphis fue un dolor de muelas con su desparpajo y movilidad constante, apareciendo por todo el frente de ataque. En las botas del barcelonista nació el primer gol, un córner que Van Dijk cabeceó solo en el primer poste. Pese a la entidad del rival, cabe destacar la voracidad de una ‘Oranje’ que tras cada gol buscó marcar el siguiente. 

Después de que Banda le parara un penalti, Memphis aprovechó un regalo de Klaassen para ampliar distancias y sentenció, en una nueva pena máxima, antes del receso. Después siguió el monólogo. Dumfries, Danjuma y Malen, a pase de Depay, certificaron una goleada que mantiene a la ‘Oranje’ primera a dos puntos de Noruega.