El fútbol, al igual que la vida, son momentos y el Villarreal debe saber aprovecharlos. El equipo de Unai Emery se mide esta noche a uno de los clubes más grandes del Planeta Fútbol, uno de los cocos de LaLiga, el FC Barcelona, pero que lleva dos temporadas inmerso en una crisis económica, institucional y deportiva que le ha convertido en vulnerable. Ridículos en Champions League, pobres actuaciones en Liga y, lo que es peor, un entrenador en el que los dirigentes no confiaban, Koeman, y una política de fichajes de equipo menor. 

Todo ello ha derivado en un inicio de temporada lamentable para lo que es un club de dicha magnitud. De hecho, los de Can Barça acuden esta noche a Vila-real sin haber ganado ningún partido de Liga fuera de casa en lo que llevamos de campaña.

El ‘boom’ de Xavi

Pero la llegada de Xavi Hernández ha dado otro aire al equipo y ha inyectado ilusiones nuevas tanto a club y aficionados. El excentrocampista aterrizó en el Camp Nou tras la destitución con nocturnidad -subidos a un avión- de Koeman tras perder en Vallecas ante el Rayo (1-0), que obligó a Joan Laporta a tomar una decisión que, de no ser por la precariedad económica que atraviesa el Barcelona, ya hubiera tomado nada más ser elegido presidente. Ello dio paso al comienzo de la era Xavi, el entrenador deseado por todo el entorno culé.

Una nueva etapa que, por desgracia para el Submarino, convierte a los azulgrana más peligrosos de lo que hubieran sido hace solo un par de semanas.

Con la misma idea

Mientras que para Xavi Hernández este será el tercer encuentro al frente del equipo catalán, tras una victoria en Liga (1-0 de penalti ante el Espanyol) y un empate (0-0 contra el Benfica), ambos en el Camp Nou, para Emery el duelo supone una reválida en cuanto a su idea de fútbol, con brillantes partidos como el que disputó en Champions ante el Manchester United el pasado martes, pero que se vio empañado por el enésimo error defensivo que le costó la victoria al equipo.

En la Liga, el Villarreal sigue lejos de las plazas europeas a las que aspira por potencial y presupuesto, por lo que el encuentro de esta noche se presenta como una buena oportunidad para recibir un golpe anímico favorable con una victoria, pese a que en el historial el Barcelona lleva 14 visitas sin perder en La Cerámica, con un balance de cinco empates y nueve victorias . Los groguets no ganan al Barça en casa desde octubre del año 2007 (3-1).

Sin Gerard, Coquelin ni Aurier

Para este encuentro, Emery mantiene las bajas de Gerard Moreno, Francis Coquelin y Serge Aurier, que siguen lesionados, mientras que jugadores como Danjuma, Yeremy Pino o Chukwueze no se encuentran al cien por cien de sus posibilidades, pero entran en los planes del entrenador de Hondarribia. Con todo ello, el once del Villarreal podría estar formado en la retaguardia por Gero Rulli en la portería; una defensa integrada por Foyth, Raúl Albiol, Pau Torres y Pedraza; en el centro del campo, Capoue y Dani Parejo como mediocentros, con Trigueros y Danjuma por delante en banda; y en la punta de ataque Yeremy Pino y Boulayé Dia, probablemente con ese 4-4-2 con delanteros abiertos.

Enfrente tendrá a un Barça que aún no ha vencido a domicilio este curso y la gran losa está siendo la falta de gol. Cinco salidas saldadas con tres empates (Athletic, Cádiz y Celta)y dos derrotas (ante Atlético de Madrid y Rayo Vallecano). Esperemos que la tercera se produzca en La Cerámica.