E l lateral izquierdo amarillo tiene un efectivo más. Después de meses trabajando y 'picando piedra' para volver estando al máximo, Alberto Moreno disputó ayer su primer partido desde ese KO físico. No ha sido un camino fácil para un jugador que desde que aterrizó en el Submarino amarillo se ha enfrentado a muchos problemas musculares pero que con esa rotura del cruzado anterior vio que el tiempo de baja era mucho más largo de lo habitual en su caso. En total, seis meses luchando por volver para poder aportar en ese tramo final de competición, a pesar incluso de la gran competencia que hay en el sector izquierdo, donde el Villarreal cuenta con Estupiñán, Pedraza y también tiene la llave de Jaume Costa.

El partido contra el filial del Villarreal era la oportunidad perfecta para coger minutos y ritmo de juego. Es cierto que es un 'partidillo' de entrenamiento pero así es donde va a ir cogiendo poco a poco ese tono físico y las sensaciones fueron muy positivas.

El defensa andaluz volvió en ese sentido tras más de seis meses y además disputó el partido completo. Ahora el objetivo es intentar poder participar en un encuentro liguero o de Europa League, donde también podría acumular minutos. El curso pasado además ya sufrió mucho con las lesiones y es que tuvo hasta tres importantes, que le obligaron a perderse 17 partidos en total. Ahora, tras una carrera de fondo, el lateral izquierdo parece estar un pasito más cerca de esa vuelta. Una buena noticia en lo individual y en lo colectivo.

Paco Alcácer, un triplete para reivindicarse

El delantero del conjunto amarillo no está en su mejor momento de la temporada. Después de la lesión aún no sabe lo que es hacer gol en LaLiga Santander y además ha fallado dos penaltis por el camino. Eso ha provocado incluso que Unai Emery haya tenido que apostar por Bacca como titular junto a Gerard Moreno en los últimos partidos. A pesar de eso, Paco Alcácer sigue luchando por recuperar la confianza y por demostrar que no ha perdido el gol. Ayer, en un partido de pretemporada entre el filial y el primer equipo, el ariete anotó los tres goles del equipo y demostró que no baja los brazos en una temporada atípica y en la que además ha tenido problemas con las lesiones.