Tensión el Camp Nou. Las cosas no están bien y no parece que el problema se vaya a arreglar a corto plazo. La semana pasada saltaba la noticia de la posible renovación de Ronald Koeman, y ahora, tan solo unos días después, se habla su posible destitución, un giro radical de 180 grados tras una serie de sucesos que no han sentado nada bien en el FC Barcelona.

La relación entre técnico y presidente no es la mejore dentro de una entidad, aunque Laporta siempre ha expresado en público su apoyo total al holandés. A Koeman no parece importarle nada y sigue a los suyo. Ante el inminente debut en la Liga de Campeones, el entrenador se atrevió a decir que el club tenía futuro por gracias a él, unas palabras que no sentaron de la mejor manera a más de un culé. Enric Masip, adjunto a la Presidencia, no lo pasó por alto y se encargó de contestarle en redes sociales: "Si el club tiene futuro es gracias al cambio de junta directiva y al presidente que cambió el desastre". La polémica estaba servida.

Llegaba el partido ante el Bayern que se saldaba con derrota en casa por cero goles a tres lo que hizo estallar la bomba final, con una mecha que llevaba encendida unos días. El equipo se vio claramente superado: sin ideas, sin fondo de armario, sin juego... sin nada. La realidad es que el Barça no tiró a portería en todo el partido. En frente, los bávaros, con jugadores de talla mundial, no tuvieron compasión con un equipo que vive una realidad aterradora. Tras el partido, el técnico holandés volvió a hacer de las suyas, y cargó contra los médicos del club por la cantidad de lesionados en el equipo, todo ello en referencia a Jordi Alba y Pedri, los últimos en caer en el estreno europeo.

El futuro en el aire

Parte de la directiva ya pide su cabeza. Tras el partido, Laporta, Yuste y Mateu Alemany mantuvieron una reunión en el Camp Nou que se extendió hasta las 2 de la madrugada con un punto de partida clave: Ronald Koeman. Lo cierto es que, tras lo sucedido en los últimos días, el técnico empieza a acumular detractores en la parte interna de la entidad. Además, las palabras del entrenador tras el partido frente al conjunto alemán, "es lo que hay, así es la realidad", no sentaron nada bien. El técnico continua comprando papeletas.

Las cifras del despido

Los siguientes cuatro partidos serán claves, son los que el Barça ha puesto de margen para que el equipo reacciones. Granada, Cádiz, levante y Benfica son los que marcarán el futuro del míster, y si se va ¿cuál será su precio? Solo por su despido, por no cumplir su contrato, cobraría 5,8 millones de euros. A ello hay que sumarle su ficha anual de 7,2 kilos, por lo que el despido subiría hasta los 13 millones, una cifra a tener en cuenta, aunque el club parece predispuesto. Las próximas semanas, claves.