El Levante, en los cuatro primeros partidos de LaLiga Santander 21/22, se ha encontrado en un escenario idéntico contra los conjuntos que luchan por sus mismos objetivos. Cádiz y Rayo Vallecano son la prueba de que el equipo levantinista altera su nivel competitivo según avanzan los minutos. Insistentes y dominantes en los primeros compases y atenazados en los últimos. El dominio del esférico en los dos casos menguó y, por consiguiente, disminuyeron las posibilidades de triunfo, hasta el punto de que en ninguno de los casos disfrutaron de contextos favorables para trazar acciones en ataque. Tal y como indican los precedentes más inmediatos, tener el mismo ímpetu tanto al principio como al final, y ser más fuertes en los minutos finales, es una de las tareas pendientes de Paco López para conseguir el primer triunfo de la temporada.

Según la web estadística WhoScored, el Levante, en el último cuarto de hora del choque en el Nuevo Mirandilla y contra el cuadro de Vallecas, ‘regaló’ la posesión al rival y se sintió en inferioridad en cuanto a sensaciones sobre el terreno de juego. Frente al Cádiz finalizó la primera media hora con un setenta y tres coma cinco por cien de la posesión, terminó los primeros cuarenta y cinco minutos con setenta y uno por cien y se introdujo en los últimos diez minutos de encuentro superado por el rival, registrando de media un treinta y cinco por cien de posesión. En el último suspiro, Alfonso 'Pacha' Espino igualó la contienda y le arrebató al conjunto de Orriols el hecho de arrancar el curso con tres puntos en el casillero.

Pese a ello, la tendencia no mejoró ante el Rayo Vallecano. De hecho, el desenlace fue idéntico, con un gol de Sergi Guardiola que fue temido desde que el cuadro de Andoni Iraola metió sobre el verde a gente fresca en ataque. No obstante, el Levante no fue tan dominante en la primera parte como en tierras andaluzas, aunque siempre estuvo un peldaño por encima de su rival, superando en varios tramos de la primera mitad el sesenta por cien de posesión. No en vano, bajó el rendimiento tras salir de vestuarios, y entró en los últimos quince minutos registrando solo un treinta y cuatro por cien. Marca sobre la que se movió el Levante y que no fue capaz de mejorar, ni para sentenciar el partido ni para amarrar el favorable resultado.

Con el choque frente al Elche en el horizonte, Paco López buscará rectificar los aspectos que le impiden a su plantilla conseguir una victoria. El propio técnico de Silla ya indicó en su última rueda de prensa que al equipo le faltó astucia, y viajará al Martínez Valero con la finalidad de dar un golpe encima de la mesa. «Como en el primer partido de liga, nos faltó más picardía en momentos puntuales. En los minutos finales hay que tratar de encontrar ese equilibrio emocional que nos dé más tranquilidad. Estamos en la cuarta jornada y ya se empieza a notar la ansiedad de querer ganar un partido», dijo. El duelo ante los de Fran Escribá será una nueva oportunidad para eliminar los fantasmas que vuelan por los alrededores del Ciutat de València. Mantener la cabeza fría y la concentración durante los noventa minutos será trascendental para lograr una victoria ansiada en Orriols.