El pasado 30 de noviembre, al borde de la medianoche, el Levante hizo oficial las destituciones de Javi Pereira, segundo entrenador de la temporada tras Paco López, y de los miembros del área deportiva. Entre ellos estaba Manolo Salvador, quien junto a David Navarro y Manu Fajardo abandonaba el club en una decisión sin precedentes en Orriols.

Meses después, y con vistas a un Granada-Levante con la salvación en juego, Salvador se ha referido por primera vez a aquel episodio. Lo ha hecho, siendo muy crítico con Quico Catalán, en una entrevista en el Ideal de Granada en calidad de exdirector deportivo nazarí.

"Pensó en salvar su propia cabeza antes que en el club; es mi opinión. Es la primera vez que lo digo. No digo que fuera injusto, porque el equipo no iba bien, aunque la plantilla no nos dejaron hacerla a nuestro gusto", aseguró.

"No tengo ningún tipo de relación con presidente ya, no la quiero. Pienso que las cosas se podían haber hecho de otra manera. Soy hombre de fútbol. Entiendo que los resultados mandan, pero después de 23 años trabajando para la misma empresa, uno se merece salir de otra manera (despido). No quiero una estatua, pero solo una llamada telefónica diferente a los demás... Éramos amigos. Él sabe lo que hemos vivido en su tiempo, con el concurso de acreedores y las deudas, situación que salvamos. Hay otras formas de despedir", dijo.

Contratación de Diego Martínez

Además, Manolo también desveló que se interesó por Diego Martínez para el puesto de entrenador del Levante UD: "Diego me dijo que había puesto mi granito de arena en su equipo; le quise fichar este curso. Le llamé para el Levante, pero lo rechazó".

Por último, entre otras de sus reflexiones se mojó sobre las complejas situaciones que atraviesan tanto granotas como nazaríes en LaLiga. Y es que ambos equipos llegan al tramo final de la competición jugándose la permanencia. "Ni Granada ni Levante tendrían que sufrir lo que están pasando. Ambos pueden ganar a cualquiera".