Las lesiones en el último tercio de temporada han lastrado el camino de un Levante que iba viento en popa hacia su sueño de ascender a Primera División. La reacción notable desde que llegó Javi Calleja fue abanderada por el elevado nivel de la plantilla, pero donde resaltaron rendimientos individuales que acortaron plazos en su escalada y se le ubicaron en la zona noble de la clasificación. Una de las más bajas más sensibles fue la de Dani Cárdenas, en crecimiento constante desde que se adueño de la portería del Ciutat de València la temporada pasada y, a base de reseñables actuaciones, uno de los artífices principales de que su Levante esté entre los candidatos para subir a la élite. El ‘1’, uno de los líderes del grupo y uno de los guardametas menos goleados de la competición, sufrió, durante un entrenamiento y en un lance con Bouldini, un esguince en su tobillo derecho con rotura de ligamentos que requirió cirugía. Pese a que el parte indicó un tiempo de baja que le eliminó de los parámetros competitivos, el canterano no quiere quedarse atrás. Y, ni mucho menos, no apurar sus posibilidades de pelear junto al resto de sus compañeros por el ascenso.

Según pudo saber Superdeporte, Dani Cárdenas trabaja para recortar plazos y agotar sus opciones de, como mínimo, estar disponible para Javi Calleja. El portero, un mes después de pasar por el quirófano, avanza de manera positiva dentro de su plan de recuperación, mientras compagina el trabajo en el gimnasio con el reposo al que debe de hacer frente para reducir la inflamación provocada por el esguince. El guardameta está poniendo de su parte para volver a ponerse los guantes y defender los intereses de su club bajo los palos. A su vez, y restando tres encuentros de competición regular, será improbable que reaparezca en el tramo final, pero en el caso de que el Levante se vea abocado a jugarse su vuelta a la élite del fútbol español en la promoción de ascenso, Dani Cárdenas no quiere vivirlo desde la grada, sino cerca del césped. Y si no puede vivirlo sobre el terreno de juego, ser uno más de la expedición y estar a disposición de ser elegido por su entrenador. Muestra tanto de su voluntad por ayudar al resto de sus compañeros, como de su implicación con el objetivo de ascender a Primera y su compromiso con el club.

En su mejor momento desde que dio el salto al primer equipo tras varias temporadas opositando a la portería del Levante, Dani Cárdenas, después de una primer toma de contacto rompedora en su primera campaña y de ganarle el puesto a Aitor Fernández en su segunda, se vio obligado a cortar su más que notable rendimiento debido a su esguince de tobillo. Dos penaltis parados, seguridad y confianza bajo palos y un total de 17 porterías a cero le colocaron como una de las sensaciones en Segunda División dentro de su posición. Sin embargo, no quiere quedarse de brazos cruzados, y peleará hasta el final por ayudar a su equipo, sea como sea, a ascender a la élite del fútbol español.