Opinión | FORMULA 1

La defensa épica de Carlos Sainz en Miami

El español vuelve a llevar a su Ferrari al podio

Carlos Sainz acabó tercero en Miami.

Carlos Sainz acabó tercero en Miami. / DPA vía Europa Press

Un espectáculo: eso es lo que quería Liberty Media que fuera el Gran Premio de Miami. Los dueños del circo se habían esforzado para que esta primera cita en Estados Unidos –la segunda será en Texas– fuera todo un espectáculo. Netflix ya había servido para pescar aficionados norteamericanos y durante el fin semana todo un ejército de celebrities paseando por el pitlane dieron glamour a la Fórmula 1. Sin embargo, para el ojo del aficionado europeo, la carrera parecía haber acabado al poco de comenzar, tras el adelantamiento de Verstappen a Leclerc. Los coches mantenían la posición y poco parecía que hubiera que disputar.

Todos los pilotos consiguieron esquivar los cercanos muros, esos que dejaron K.O. a Sainz el sábado en los libres. Pero esto es América, allí donde las carreras están siempre plagadas de coches de seguridad que reagrupan a los competidores para que recomience el espectáculo y finalmente tuvimos safety car. Gasly, con el monoplaza fuera de control tras un roce con Alonso, impactaba con el McLaren de Norris y se montó el lio. Carlos fue sin duda el peor parado. De tener un “tranquilo” podio en el bolsillo, pasó a estar amenazado más de una decena de vueltas por el RedBull de Pérez con ruedas nuevas. Ni el español ni su equipo pudieron reaccionar a la estrategia del mexicano. Checo se lanzó con todo y ahí estuvo la gran defensa de Sainz, que dejó colarse al RedBull para volverle a ganar la tercera plaza, defender posición con firmeza y volver a subirse al podio.

Carlos sale de este Gran Premio más grande, más piloto. El sábado con su accidente bajó a los infiernos y para la carrera su cuello no estaba al cien por cien. Pero el domingo supo salir del hoyo. Le queda mucho para poder estar en posición de postularse a ser la opción de Ferrari frente al todopoderoso Max. Pero el español vuelve a demostrar que cada vez que acaba lo hace en el podio y así lo interpretó su jefe, Mattia Binotto. La próxima cita en España es sin duda la oportunidad de subir más peldaños.