El verano se acerca y con él nuestro impulso por adelgazar. Aunque nuestra salud es un aspecto por el que debemos preocuparnos durante todo el año, es inevitable que con la llegada del calor nos motivemos más por dar un impulso a nuestra dieta. La solución, eso sí, no pasa por comer muy poco, sino por consumir los alimentos apropiados.

Una dieta para adelgazar ya no se contempla sin la presencia de superalimentos. Son comidas que tienen unas propiedades nutritivas por encima de lo normal y nos ayudan a tener energía. Algunos, además de ayudar a perder peso, tienen otros beneficios adicionales para la salud. Desde reducir el colesterol o prevenir enfermedades hasta tener propiedades afrodisíacas.

Una hortaliza con muchas propiedades

La remolacha tiene muy pocas calorías y combate la retención de líquidos Tracy Lundgren

El superalimento al que nos referimos es la remolacha. Esta hortaliza ayuda mucho a adelgazar por varios motivos:

  • Tiene muy pocas calorías: 43 por cada 100 gramos
  • Combate la retención de líquidos

Al margen de la ayuda para adelgazar, la remolacha tiene otras muchas propiedades para la salud. Su alto contenido en fibra previene el estreñimiento y mantiene los niveles de azúcar en sangre. Por otro lado, la presencia de vitamina C y hierro combate la anemia.

La composición química de esta hortaliza, de hecho, ayuda a eliminar toxinas y limpiar la sangre y algunos órganos, entre ellos el hígado. Esto también hace al cuerpo más fuerte ante los efectos del alcohol y las posteriores resacas.

Por último pero, por qué no decirlo, no menos importante, hay que recalcar sus efectos afrodisíacos. Estos se deben a la presencia de boro, un metal que eleva el deseo sexual. Esta propiedad actuará de manera más fuerte si no cocemos la remolacha y la consumimos cruda.

Formas de consumir la remolacha

Una de las mejores formas de consumir la remolacha es en zumo y además podemos combinarla con otras frutas y verduras Photo Mix

Si esta hortaliza no es habitual en tu dieta, seguramente te estés preguntando cómo puedes prepararla y comerla. Una de las formas más típicas es incluirla en una ensalada, bien cocida o bien cruda y rallada. Otra opción es hacer un zumo, íntegramente de remolacha o combinado con otras frutas o verduras, como la naranja o el tomate.

Más allá de estas formas básicas de consumir esta hortaliza, siempre puedes recurrir a recetas elaboradas si tienes tiempo y ganas de probarlas. La remolacha tiene un sabor diferente y los resultados pueden llegar a ser extraordinarios, tanto para el paladar como para la salud.