Si este sábado era Bojan Dubljevic el que encendía todas las alarmas en el Valencia Basket, en la mañana de este domingo ha sido Raquel Carrera la que hacía lo propio en el encuentro del equipo femenino ante el Casademont Zaragoza.

Y es que la pívot gallega, que llegaba al duelo ya con molestias, tuvo que abandonar el choque en el ecuador del segundo cuarto tras sufrir una preocupante lesión en la rodilla derecha.

Fue en el minuto 14, durante una penetración que puso el 31-19 en el electrónico, pero que puede tener consecuencias graves para el equipo y, sobre todo para la jugadora.

Al menos esa fue la primera impresión sobre la pista pues Raquel Carrera apenas podía apoyar la pierna derecha Tanto es así que tuvo que ser ayudada por el doctor del equipo y Cristina Ouviña para poder alcanzar el banquillo y ser examinada con mayor detenimiento.

Pendiente de las pruebas

Está previsto que en las próximas horas la jugadora taronja sea sometida a las pruebas necesarias para determinar el alcance de una lesión que, en un primer momento tras producirse, no pintaba nada bien. La buena noticia es que al descanso Raquel Carrera ya podía andar por sí misma para dirigirse al vestuario.  

Una vez concluido el encuentro, el técnico Rubén Burgos aseguró que "no sabemos" el alcance de la lesión de Raquel Carrera. "Es una cosa de los servicios médicos, supongo que le harán pruebas y veremos". "Las muletas imagino que habrá sido por precaución", informó al verse a la jugadora todo el segundo tiempo con ellas en el banquillo.

"Lo que si me han dicho a los pocos minutos de producirse la lesión es que no iba a poder jugar más y hemos tenido que utilizar el plan B", concluyó el preparador de Ribarroja.