La crisis económica que afecta al mundo del fútbol no permitirá que ningún club, y menos español, pueda pagar las cantidades que venían moviéndose años atrás. El Real Madrid sabe que debe reforzar el equipo en prácticamente todas las líneas. Con Benzema como único delantero centro capaz, todo apunta que el club presidido por Florentino Pérez tratará de hacerse con un punta de categoría. Suena la vuelta de Cristiano, pero también Mbappe y Haaland, jovencísimas estrellas mundiales.

En defensa, Sergio Ramos todavía no ha renovado y existen dudas sobre si Varane presionará para salir del equipo. Y Marcelo está más fuera que dentro. Alaba es el preferido del club para reforzar todas las posiciones defensivas y aunque llegue sin traspaso alguno, su ficha es exagerada.

Por otro lado, el centro del campo podría sufrir varios cambios. Dejando de lado los jugadores que puedan volver al club, aunque difícilmente tendrán opciones de quedarse, Isco tiene todas las papeletas para mudarse del Bernabéu. La edad de Modric preocupa mucho y los cambios de estado de forma de Kroos hacen de ello la necesidad imperiosa de fichar un jugador que pueda rotar con cierta garantía, sin causar problemas, con capacidad de empezar muchos partidos desde el banquillo y a un coste aceptable. Aquí es donde entra en juego el nombre de Rodrigo de Paul.

El exjugador del Valencia CF lleva tiempo triunfando en el Udinese y sus 26 años le colocan como una opción atractiva. Según Defensa Central, la idea de Florentino pasa por abonar una cantidad inferior a los 30 millones por él. Esto sería una buena noticia para el Valencia CF, ya que se guardaron un porcentaje de futuro traspaso que, unido al pellizco por derechos de formación, podría dejar en Mestalla una cantidad que ronde los 3 ó 3,5 millones de euros. Y, desde luego, todo ingreso inesperado es bienvenido en un equipo que tiene la obligación de vender este verano por una cantidad cercana a los 31 millones.