El Valencia CF echó el cerrojo a su portería en un triste epílogo para la temporada más gris en la historia del club durante los últimos 35 años. La mejora defensiva, sin duda, ha sido el punto más sólido de lo visto en los últimos cuatro partidos con Voro González al frente. En Huesca, más allá de unas cuantas pinceladas de Kang In Lee, los blanquinegros fueron un equipo excesivamente recluido atrás. La actuación de Jasper Cillessen, que hizo hasta ocho paradas, resultó la clave de que el equipo terminase con la puerta a cero por séptima vez en la temporada 2020/21. Cuatro con Jaume Domènech y tres con el neerlandés, que apenas ha podido jugar diez partidos de Liga por culpa de dos largas lesiones.

En la segunda parte, el conjunto de Voro desplegó mínimamente sus alas, pero sin la suficiente claridad ni efectividad de semanas pasadas. Después de diez minutos de alternativas, el Huesca volvió a hacerse con el mando a la caza de un gol con el que poder aferrarse a Primera División. Sandro Ramírez, jugador que en el pasado estuvo en la órbita valencianista, lideró el ataque de los oscenses. Lo intentó de mil maneras, pero Cillessen no estaba dispuesto a conceder nada.

Antes del final, el portero de la selección 'oranje' había ya salvado el gol después de repeler un fuerte disparo de Rafa Mir. El delantero pretendido por el Valencia recogió un servicio en largo de Sandro para ganar en carrera a los centrales, pisar área y patear con fuerza la pelota. El meta reaccionó con reflejos para levantar las manos y evitar el mal mayor. De manera muy parecida volvió a aparecer en el segundo tiempo para desviar un potente chut de Sandro dentro del área. El rechace del de Nimega se estrelló contra el poste. El segundo de los oscenses, ambos nacidos en las botas del punta canario del Huesca. Cillessen, siempre seguro en las salidas y con el juego de pies, frenó por último las intentonas de los locales cuando el duelo ya agonizaba. Volvió a sacar los guantes para mandar a córner otro obús de Sandro en un saque de falta.

Jasper Cillessen acabó la Liga como el mejor jugador de la jornada 38 en términos estadísticos. Aparte de ser, con ocho, el guardameta de los 20 en liza con más paradas, la actuación del holandés puntuó por encima de todas las demás. Según datos de OPTA, el 8,6 de Cillessen superó las notas que engloban los diferentes parámetros en el juego de futbolistas como Modric (8,2), Ronald Araújo (8), Aspas (7,9), Griezmann (7,9), Fekir (7,8), Lucas Boyé (7,8) o Benzema (7,8).

La influencia de Cillessen en los diez partidos que ha podido jugar ha sido muy importante. Desde su regreso, en los últimos cinco, ha encajado cinco goles, dos en el periodo Voro... y 11 en su decena de duelos de Liga. Sin él, el equipo recibió 42 dianas en 28 partidos.