Gonçalo Guedes es la llave que abre la puerta del mercado del Valencia. El notable final de campeonato y su participación con Portugal en la Eurocopa convierten al extremo portugués en un activo al alza para cuadrar las cuentas del club, necesitadas de 20 millones de euros de beneficio neto contable antes del 30 de junio. Su salida, junto a la del central Mouctar Diakhaby, son una de las que tiene prevista el Valencia y asumida su nuevo entrenador, José Bordalás.

La vista se proyectaba a la Premier, el campeonato que gobierna financieramente Europa, pero la primera intentona ha llegado desde Italia, desde un club histórico de parecido perfil al Valencia, como es la Fiorentina. El club toscano tiene a Guedes como objetivo prioritario para reforzar el proyecto de su nuevo entrenador, Genaro Gattuso, que quiere fichar a un extremo por banda y está prendado de las condiciones del futbolista de Benavente. No obstante, tal como pudo recoger este periódico de fuentes internas de la Fiorentina, desde el club italiano se considera que las exigencias del Valencia son demasiado elevadas. De hecho, en un segundo plano, los ‘viola’ están explorando paralelamente la opción de Nico González, extremo internacional argentino del Stuttgart, cuya contratación es más asequible, pero del que recelan de su historial reciente de lesiones.

La primera oferta de la Fiorentina, de 18 millones más otros dos en variables, se habría quedado corta ante las pretensiones del Valencia, que parten como mínimo de los 30 millones de euros. Como informó el programa Tribuna Deportiva, Gattuso estaría tratando de aprovechar la conexión con su agente, Jorge Mendes, a su vez representante de Guedes, para tratar de reconducir la operación. La figura de los extremos es crucial en los esquemas de Gattuso, que ya en el verano pasado intentó reclutar para el Nápoles a Ferran Torres, antes de que cerrara su fichaje por el Manchester City.

La principal alternativa para colocar a Guedes en el mercado se había situado en el Wolverhampton, club fuertemente tutelado por Mendes y con el que había la posibilidad de negociar por el regreso de Rafa Mir, que ha cuajado una excelente temporada en su cesión en la SD Huesca. No obstante, el vuelco positivo en el rendimiento le permite al Valencia jugar con la posibilidad de subastar al futbolista, de nuevo en la agenda de direcciones deportivas en Europa.

A diferencia de otros futbolistas, con una curva de rendimiento decreciente, como sucede con Maxi Gómez, Guedes ha recuperado un cartel atractivo en el mercado en los últimos meses de competición. El jugador portugués tocó fondo en el mes de febrero, en el que su bajo rendimiento le valió la reprimenda pública del entrenador, Javi Gracia, que llegó a ausentarle de algunas convocatorias. Por entonces, hasta los capitanes del primer equipo llegaron a considerar como muy difícil poder reconducir su situación y desapareció de las últimas convocatorias de Portugal, previas a la Eurocopa.

Pero en ese momento, y contra pronóstico y en un contexto negativo por la mala dinámica del Valencia, Guedes reaccionó. Favorecido por el cambio de demarcación, situándose más como segundo punta que como extremo. Sus cinco goles y cinco asistencias, muchas de ellas en el tramo final del campeonato, fueron trascendentales para que el equipo remontase lo justo el vuelo para esquivar a tiempo la amenaza del descenso.

Ese final le sirvió a Guedes para pasar de descarte a entrar en la convocatoria de Portugal, con muchas posibilidades de ser titular, y a disparar una cotización de mercado estancada, que ofrece luz financiera al Valencia.