La pretemporada ha empezado para Cristiano Piccini. El lateral derecho del Valencia CF ha acudido a las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna para empezar a ponerse a punto de cara a la próxima temporada. El objetivo del italiano es trabajar antes del 7 de julio (fecha de inicio de la pretemporada) para llegar en las mejores condiciones físicas al primer entrenamiento. Piccini ha vivido dos años de calvario por culpa de la rodilla y su intención es comenzar la pretemporada al cien por cien al mismo nivel que el resto de compañeros. El jugador sabe que la exigencia física de José Bordalás va a ser muy alta en las primeras semanas de trabajo y quiere llegar lo mejor preparado para no comenzar un escalón por detrás del resto de jugadores.

La desventaja de Piccini es obvia. El italiano ha vivido una auténtica pesadilla desde que se rompió la rótula de la rodilla derecha el 28 de agosto de 2019. El lateral derecho lleva prácticamente dos años en blanco. Solo jugó 75 minutos en la temporada 2019/20: las dos primeras jornadas previas a la lesión contra la Real Sociedad (8') y Celta de Vigo (67'). El italiano se marchó en verano pasado al Atalanta en calidad de cedido en busca de minutos, pero allí no encontró el protagonismo que esperaba. Cristiano tan solo jugó 59 minutos en el Spezia Calcio-Atalanta (0-0) el pasado 21 de noviembre de 2020 en el Alberto Picco. Ya nunca más jugó. El Valencia decidió recuperar al italiano en el mercado de invierno y tuvo que seguir durante los primeros meses un plan específico del preparador físico de Javi Gracia. «Piccini no está para competir a corto plazo», repetía constantemente el extécnico del Valencia. Su gran oportunidad después de volver a la dinámica de grupo llegó a mediados de abril. Tres largos meses después de su vuelta. Javi Gracia incluyó al italiano en la lista de convocados para el Betis-Valencia de LaLiga. No estaba en los planes que jugara en Sevilla, pero la lesión de Thierry Correia precipitó su entrada. Disputó 22 minutos (sustituyó a Carlos Soler) en el Benito Villamarín y volvió a jugar con la camiseta del Valencia en un partido oficial 599 días después. Piccini repitió con Voro contra el Sevilla (21 minutos) y el Eibar (21 minutos) y cerró la temporada con un buen sabor de boca, un total de 123 minutos y, lo más importante, volviendo a sentirse futbolista.

Año para relanzar su carrera

Piccini afronta a sus 28 años una temporada muy importante en su carrera deportiva. Acaba contrato el 30 de junio de 2022. Es decir, es su último año en el Valencia. El problema es que es un jugador que ahora mismo no tiene mercado, su valor ha caído en los dos últimos años por culpa de su grave lesión de rodilla y necesita empezar de cero para revalorizarse y relanzar su carrera. Bordalás puede brindarle esa oportunidad si el jugador responde físicamente. Sus condiciones físicas encajan en el perfil de defensa que le gusta al nuevo entrenador del Valencia: altura, fortaleza y mucho recorrido.

El Valencia tiene ahora mismo tres laterales derechos potenciales en la plantilla: los específicos Thierry Correia (una de las noticias positiva de la temporada) y Cristiano Piccini, así como el polivalente Daniel Wass, con su futuro incierto ante las ofertas de Dinamarca que tiene encima de la mesa. El club también contempla la idea inicial de que el lateral derecho/central del filial Joseda Menargues realice la pretemporada. El canterano murciano, internacional en las categorías inferiores de la Roja, podría tener una oportunidad.