Sumergidos en un mercado de traspasos de lo más atípico que se recuerda, los clubes europeos, salvo un par de privilegiados, están con el agua al cuello en el apartado financiero. Las dificultades para dar salida a los jugadores que no cuentan y los altos salarios de los que sí cuentan, están convirtiendo en misión imposible inscribir en competición a las nuevas caras. Hace semanas que el Valencia oficializó la incorporación de Omar Alderete, sin embargo, el paraguayo aún no ha podido ser inscrito para disputar competición oficial a falta de diez días para que sea el propio conjunto blanquinegro quien de el pistoletazo de salida.

Ante el aluvión de problemas que está causando esta extraodinaria situación, LaLiga, con Javier Tebas a la cabeza, ha pedido paciencia a todos los clubes. Son plenamente conscientes de la situación anormal que está provocando que el mercado se encuentre totalmente bloqueado, y por eso están sopesando distintos mecanismos para aumentar el ratio de endeudamiento de los clubes. Lo que no va a permitir la competición en ningún caso es que se mire para otro lado, ni que se vaya en contra del reglamento del Fair Play Financiero. Los salarios de los futbolistas que se manejan en el fútbol hoy en día están completamente fuera de mercado, son inasumibles para los conjuntos y el presidente sabe que las facilidades actuales son insuficientes. La decisión viene tomada a raíz de una petición expresa de varios presidentes de los equipos de primera división, entre los que por supuesto se encuentra Joan Laporta, que aún no ha encontrado la fórmula para inscribir a Messi, que es claramente el detonante de esta situación. No en el mismo punto, pero sí en una situación muy parecida se encuentra en Valencia CF, que, directa o indirectamente, se beneficiaría de esta decisión de LaLiga de ayudar a las entidades.

El combinado de Mestalla está afrontando este mercado veraniego aún con el recuerdo de la desagradable experiencia que vivió el año pasado. El club tuvo que desprenderse de sus mejores jugadores para poder ceñirse a reglamento del Fair Play financiero. Este año, el área deportiva del Valencia sigue necesitando deshacerse de varios jugadores, pero no con la misma urgencia, lo que le permite poder ponerse serio en casos como el de Daniel Wass. La entidad valencianista no se siente tan ahogada a nivel económico como la ventana de traspasos pasada. El club sigue buscando salidas a los futbolistas con los que no cuenta para así poder, no solo lanzarse a por más fichajes, sino también liberar espacio para poder inscribirlos.