No ha empezado nada bien la temporada Gil Manzano. El colegiado extremeño es un habitual de las crónicas valencianistas y generalmente por su mal hacer. Sin ir más lejos, esta temporada arbitró el Valencia - Getafe en el que expulsó a Hugo Guillamón antes de cumplirse el primer minuto de partido. Históricamente, ha pitado 22 partidos a los blanquinegros, acumulando 10 victorias, 5 empates y 7 derrotas y mostrando tres amarillas por partido, una media superior que a su rival.

Jesús Gil Manzano ha tenido cuantiosos desastres arbitrales contra el Valencia CF como árbitro principal y otros muchos como asistente del VAR, siendo recordado especialmente un fallo garrafal en un Valencia - Barça que tuvo lugar en Mestalla y que terminó con un 2-0 favorable a los valencianos. En un momento dado, poco antes del descanso, decidió cortar una clarísima contra local para marcar una simple falta, pidiendo automáticamente perdón a los jugadores del Valencia que fueron a recriminarle su absurdo error. Lo curioso es que no la pitó hasta que vio cómo Ferran Torres se quedaba sólo ante la portería rival.

En cualquier caso, la temporada pasada ya pudo observarse que la relación del árbitro con el equipo no ayuda a que se haga justicia. El Celta se impuso 2-1 al Valencia, donde los dos tantos gallegos no debieron subir al marcador. El primero por un claro fuera de juego y el segundo por la inexistente falta que supuso el posterior gol. A su vez, a la hora de partido se le perdonó la expulsión a Tapia (ya tenía amarilla) por un claro manotazo en la cara de uno de los de Javi Gracia. Por si fuera poco, hasta tres fueron los penaltis que reclamó el Valencia a lo largo de los 90 minutos.