La pierna izquierda de José Luis Gayà y de Ansu Fati han centrado las miradas de todo el mundo del fútbol desde el domingo. ¿Toca balón primer Gayà? ¿Hay contacto con Ansu? Las imágenes demuestran que el capitán llega primero el balón en una acción tan arriesgada como precisa, pero la realidad es que la acción puede admitir dudas. Más desapercibida pasó la posición de Gil Manzano cuando se produce la polémica jugada. Y es algo de lo que todavía se hablaba ayer en el vestuario de la ciudad deportiva de Paterna y en las oficinas del club.  

La realidad es que Gil Manzano está más lejos de la jugada que nadie. El árbitro está por detrás de ocho jugadores del Valencia y cinco del Barcelona. El extremeño está a unos 15 metros de la acción de Gayà y Ansu Fati. Muy lejos para ver con tanta claridad la pena máxima.

Además, hay dos jugadores del Valencia (Mouctar Diakhaby y sobre todo Dimitri Foulquier) que se cruzan en su campo de visión y le impiden ver con claridad la jugada. Lo más curioso llega después. Se produce la acción, Gil Manzano se queda parado, Jordi Alba se encara al árbitro levantando los brazos y el árbitro señala al instante el punto de penalti desde fuera del área. Señala el penalti justo después de la protesta de Jordi Alba.

También retumban las palabras de Carlos Velasco Carballo, presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) y Clos Gómez, director del Proyecto VAR, este verano en la presentación de la temporada arbitral 2021/22. "Para esta temporada, se ha insistido en no sancionar contactos leves. El penalti debe corresponder a una acción clara y evidente", dijo Clos Gómez.