Hasta cinco jugadores con peso específico en el Valencia, José Gayà, Hugo Guillamón, Toni Lato, Jaume Doménech y Mouctar Diakhaby, acaban contrato en junio de 2023 y están a poco más de tres meses de poder firmar como agentes libres por cualquier otro club. Cuatro futbolistas de la casa, con importancia en el terreno de juego y también identitaria, más un valor en alza en las últimas semanas como el central francés y que puede ser muy cotizado en el mercado. En las próximas semanas, el club deberá definir las ampliaciones de contrato que serán claves en las pistas que pueda dar el proyecto a largo plazo del Valencia.

En la mayoría de los casos, las negociaciones están avanzadas y se cuenta a favor con la predisposición de los jugadores a seguir vinculados al Valencia. El caso más urgente, y que más mantiene en vilo a los aficionados es el de José Luis Gayà. Capitán, estrella del equipo y emblema del club. Las conversaciones para su renovación han sido laboriosas en los últimos meses, pero siempre avanzando en pequeños pasos hacia buen puerto. El club cuenta con la incondicionalidad del futbolista de Pedreguer para seguir y el apartado económico no será un impedimento inviable para sellar un acuerdo. La prioridad de Gayà, como se ha venido informando desde este periódico, es la de la garantía de un proyecto solvente. Además, el lateral zurdo está muy agradecido por la reacción popular e institucional a su controvertida sanción de cuatro partidos y siente su ambición colmada representando a Mestalla. En el pasado mercado de fichajes, el Valencia enfocó el ‘fair play’ disponible con la idea de poder acometer esfuerzos para las renovaciones, antes que ir a por la llamada ‘guinda’. Los fracasos en las ampliaciones de contrato de Carlos Soler y Ferran Torres han puesto a Meriton Holdings en sobreaviso.

En el caso de Hugo Guillamón, la renovación ya está apalabrada desde hace meses, pero fue personalmente Peter Lim quien decidió poner el acuerdo en ‘stand by’ y congelarlo en los meses venideros. El mediocentro de l’Eliana, nacido en San Sebastián, no ha movido ficha ante el interés de clubes como el Athletic Club, con un coto de mercado más reducido. Siempre se ha mostrado partidario de seguir en Mestalla y de esperar al Valencia, como ya hizo en la última ampliación de contrato, en la que llegó a estar varios días libre y sin equipo hasta que el Valencia se decidió a firmar la renovación. Es un valor al alza en el bloque de Gattuso, que lo ve como el ‘regista’ (director) del juego.

Respecto a Toni Lato, su incondicionalidad manifiesta para seguir en el Valencia facilita la renovación. Su compromiso, elogiado por Gattuso, está fuera de toda duda y en la pasada jornada obtuvo la recompensa de su gran partido, con gol incluido, frente al Getafe. Su contribución al colectivo va más allá del césped. Con la competencia de Gayà y Jesús Vázquez, su continuidad depende del club.

Un caso con paralelismos al de Lato es el de Jaume Doménech. El guardameta de Almenara no parte tampoco como titular, pero su liderazgo en el vestuario lo convierte en un actor necesario en la unión y la convivencia interna del grupo. Además, ya es uno de los jugadores más veteranos en el bloque más joven de LaLiga. A nivel deportivo, es un recambio de garantías para la consolidada titularidad de Giorgi Mamardashvili.

La gran patata caliente es la de Mouctar Diakhaby. También acaba contrato en junio y hasta la fecha no se han desprendido movimientos para su continuidad. De la mano de Gattuso, el central se ha revalorizado y ha dejado de ser un futbolista secundario a ser un puntal defensivo necesario y cotizado. No le faltarán pretendientes potenciales al central francés, cuya relación calidad, margen de mejora y precio lo convertirán en una de las grandes oportunidades del próximo mercado de verano.