Después de las reuniones de los representantes de Peter Lim con las autoridades municipales y autonómicas, Miguel Zorío, ha tenido reuniones con alguna de las principales constructoras nacionales para saber cuál sería el coste de terminar el nuevo estadio de Mestalla con el proyecto de estadio de pandereta presentado por Mark Fenwick por enésima vez. 

La respuesta de dos de estas constructoras, es que terminar el estadio siguiendo el proyecto de Fenwick y cumpliendo con los compromisos adquiridos con ayuntamiento y vecinos, nunca se podría hacer por menos de 160 millones de euros, y que ese coste se iría a más de 220 millones de euros si se cubriera en condiciones la fachada y el estadio, tal y como recogen las licencias anteriores.

Miguel Zorío, ex vicepresidente del Valencia CF ha trasladado a los principales técnicos municipales su preocupación por este tema. “les he transmitido que el valencianismo no aceptará atajos políticos que permitan a Peter Lim pegar un pelotazo urbanístico en el viejo Mestalla, a cambio de comenzar las obras de une estadio ridículo que no tendrá ni la fachada terminada. Ellos ya saben que el proyecto que aprueben debe ser consecuente con los compromisos adquiridos con la ciudad y con los vecinos, debe ser consecuente con todo lo que el Ayuntamiento quiere beneficiar a Peter Lim con el nuevo convenio y debe ser veraz en sus números: tanto de coste real como de garantías de financiación. Cualquiera que firme un informe y una licencia, a sabiendas de que Peter Lim está de nuevo mintiendo, se arriesgará a tener que defender sus decisiones ante los tribunales”.

Para el portavoz e Marea Valencianista, “es fundamental volver la mirada hacia el Pabellón Arena de Juan Roig. Retrasos en las obras, sobrecostes de 60 millones de euros, periodos de licencias de casi 3 años, y eso que pone él la pasta. Si el dueño de Mercadona tiene que cumplir la ley hasta sus últimas consecuencias, un tipo como Peter Lim aún más. En su caso no tiene ninguna fiabilidad y su fama con Raffles Town Club, Wilmar, Mint Capital, etc. le preceden”.

Por último, Miguel Zorío reta a Mark Fenwick a que firme ante notario “que ese proyecto low cost que ha presentado tendrá un coste definitivo de 120 millones de euros, y que, si se supera, el resto del dinero lo pondrá él de su bolsillo, además de devolver todos los honorarios que ha cobrado por su innumerables power point. En todo caso el IVF va a tener trabajo doble: verificar las garantías económicas y los presupuestos de obra”.