Gennaro Gattuso y Ernesto Valverde se encuentran inmiscuidos en la ardua tarea de iniciar un proyecto y de implementar un estilo de juego que les haga reconocibles. No está siendo un proceso sencillo para ninguno de los dos, aunque los golpes y las lesiones han llevado al Valencia CF a desviarse más que su rival de una senda a la que quiere regresar cuanto antes. El conjunto vasco, por contra, se ha mantenido firme en su 1-4-2-3-1 a pesar de haber cuajado malos partidos como el derbi contra la Real Sociedad. Los dos llegan con dudas a un partido en el que no se puede dudar y en el que mantenerse fiel al plan, a su identidad de juego, puede tener un valor capital sobre la pizarra.

Dudas con el esquema

El técnico valencianista se halla en la encrucijada de dar continuidad a un 1-4-4-2 con lagunas por la falta de perfiles en la medular para ponerlo en práctica o un 1-4-3-3 con el que se siente más identificado, con el que ha jugado sus mejores tramos de la temporada, pero también con el que se ha diluido en muchas segundas partes y en choques como el del Cádiz. Una decisión que si no es trascendental sí es muy importante porque especialmente sin la pelota no puede permitirse dudas ni desajustes. El Athletic se caracteriza por su velocidad y sus transiciones ofensivas, por lo que el Valencia de Gattuso debe tener una precisión total a la hora de ejecutar tanto la presión como el repliegue y no dejar que los vascos corran y encuentren gente a la espalda de los centrocampistas.

Frenar a Sancet

El planteamiento del Valencia está obligado a poner especial atención en la figura de Oihan Sancet, posiblemente el jugador más en forma de los vascos. Valverde saldrá con un doble pivote más físico para tratar de ganar la medular y con el navarro más liberado por delante para aportar su llegada y capacidad para pisar el área rival. El elegido para jugar como pivote en los blanquinegros tendrá que estar muy atento porque Sancet tiene el talento para aparecer libre de marca mientras Guruzeta fija a los centrales. La batalla por ganar el centro del campo se antoja clave.

Poderío exterior

El Athletic de Valverde da muchísima importancia al juego por las bandas. Tanto Nico Williams como Álex Berenguer están firmando unas buenas estadísticas por su habilidad para atacar los espacios y meterse en el área de castigo, una faceta del juego que obligará a José Luis Gayà y Dimitri Foulquier a exigirse mucho a nivel defensivo. No solo a ellos, sino que los extremos también deberán redoblar las ayudas para evitar que Yuri Berchiche y Óscar De Marcos, laterales del combinado rojiblanco, realicen superioridad numérica por fuera y permitan a los extremos explotar unos desocupados carriles interiores.

Balón parado

La realidad es que el Athletic no tiene el potencial de otras temporadas en las jugadas de estrategia, pero no dejan de ser un equipo de muchos centímetros contra un Valencia que ha mostrado una importante vulnerabilidad a la hora de defender estas situaciones. A la hora de tratar de hacerles daño, eso sí, los vascos son especialmente fuertes defendiendo la pelota parada y la pizarra de Gattuso deberá rozar la excelencia para sacar petróleo de estas situaciones del encuentro.