Las últimas semanas del ecosistema del Valencia CF están marcadas por tres nombres propios: Javi Guerra, Diego López y Alberto Marí. La irrupción de los tres canteranos, aún con ficha del filial, le ha dado vida a un equipo que estaba empezando a perderla con el paso de las jornadas. La actuación de los ‘nanos’ ha tenido influencia directa en los últimos puntos que se ha embolsado el equipo. Sin ir más lejos en la victoria del pasado domingo en Vigo, que se decidió con un gol inicial de Kluivert a pase de Diego López y un cabezazo sobre la bocina de Alberto Marí que desató la locura en el banquillo blanquinegro y en los 200 valencianistas desplazados a Balaídos

El delantero del Mestalla, de solo 21 años, ya mostró ante el Villarreal de lo que es capaz, pero una ligera posición antirreglamentaria le privó de su momento de gloria. Ante el Celta volvió a ver puerta, y esta vez en posición legal para darle tres puntos de oxígeno al equipo de Baraja. Su gol le convirtió en el héroe actual de la afición y en el primer delantero centro del Valencia que logra marcar en 2023. 

El dato habla muy bien del ‘9’ ilicitano, que ya registra una diana en los 37 minutos que ha disputado en total en los tres partidos en los que ha participado. Pero también habla mal del resto de nueves de la plantilla. Y es que tanto Edinson Cavani como Hugo Duro llevan todo el año peleados con el gol. El del madrileño es un problema incluso de toda la temporada. Tras su gran curso de estreno a las órdenes de Bordalás, con 10 goles y cuatro asistencias en total, el madrileño generó unas expectativas para su segundo año que no ha cumplido. Solo acumula dos tantos en su contador (uno en liga y otro en Copa) y por momentos se le ha visto con ansiedad por terminar con su sequía. 

El caso de Cavani es distinto. El uruguayo no empezó del todo mal su aventura en València. Es más, en sus primeros ocho partidos de liga vio puerta hasta en cinco ocasiones. Números que, en caso de haber continuado esa progresión, lo podrían haber colocado entre los máximos realizadores de LaLiga a estas alturas ya avanzadas de la competición. Sin embargo, el cambio de año cortó el grifo del ‘7’ de forma repentina. Su último gol con la camiseta del Valencia lo hizo el 31 de diciembre en partido que estrenaba la ‘nueva’ Cerámica y que el Valencia, aquel entonces dirigido por Gattuso, perdió frente al Submarino de Setién. Desde entonces no sabe lo que es marcar. Y lo que es más grave, apenas ha disfrutado de ocasiones manifiestas para terminar con su mala racha. 

Salvan la papeleta

Por suerte para el Valencia y para los distintos entrenadores que se han sucedido en el cargo, la sequía de los teóricamente encargados de la tarea del gol ha sido salvada por otros futbolistas que han asumido la responsabilidad. En primer lugar Kluivert. El neerlandés está siendo el jugador más diferencial del equipo en este 2023. Ya ha anotado cuatro goles que han dado puntos clave y que, sumados a los dos que convirtió en 2022, le colocan en lo más alto de la tabla de máximos goleadores del Valencia (6). También ha sido clave el resurgir de Lino, que lleva tres goles en los últimos cinco partidos. 

Y por supuesto el nacimiento de las tres perlas de la Academia. El último en llevarse todos los focos ha sido Alberto Marí, el primer ‘9’ del Valencia en marcar en 2023. Y no es para menos. Su cabezazo en Vigo fue tan bello como oportuno. Pero no hay que olvidar el salto de calidad que le ha dado Javi Guerra a la medular, ni su golazo al Valladolid. Tampoco el vértigo y la electricidad que aporta Diego López en la banda, ni su fantástica asistencia a Kluivert en el gol que abrió la lata ante el Celta.