El valencianismo está con Rubén Baraja. La afición quiere la continuidad del técnico la próxima temporada independientemente de si el equipo mantiene la categoría o desciende a segunda división en las últimas cuatro jornadas del campeonato. «¿Qué harías con Baraja a final de temporada?» SUPER pulsó la opinión de los valencianistas en una encuesta durante todo este miércoles. El resultado habla por sí solo. El 61% de los encuestados apuesta por que el Pipo siga al frente del banquillo «pase lo que pase». El 23% mantienen que solo tiene que continuar «si el Valencia mantiene la categoría» en primera división. Solo un 16% consideran que no tiene que seguir pase lo que pase en la Liga. La gente lo tiene claro: hay que renovar a Baraja.

Baraja asumió el banquillo el 14 de febrero después de la dimisión de Gennaro Gattuso y la decisión negligente de apostar por Voro hasta final de temporada. El vallisoletano firmó únicamente hasta el próximo 30 de junio de 2023. Su contrato expira en un mes y medio. En su presentación oficial dejó claro que no piensa más allá de junio. «Es mi momento y voy a tratar de aprovecharlo. Mi pensamiento es el Valencia del presente, de sacar la mejor versión. No estoy pensando lo que va a pasar en junio. No tengo la necesidad de hipotecar al club», dijo.

De momento, el único que ha hablado de la continuidad de Baraja es Javier Solís. El Director Corporativo afirmó el 30 de marzo que la renovación del Pipo es «una posibilidad muy factible» en caso de permanencia. «Evidentemente es una posibilidad. Si las dos partes llegan a un acuerdo a final de temporada, es muy factible», afirmó el portavoz. El Pipo, sin embargo, no ha cambiado de postura. Siempre que ha sido preguntado en sala de prensa ha esquivado hablar de su futuro. «¿Mi renovación? Solo pongo el foco en el partido de mañana». Queda claro que es un melón que el entrenador no quiere abrir mientras haya algo en juego esta temporada.

¿Seguirá Baraja al frente del equipo la próxima temporada? La pregunta no tiene respuesta a fecha de hoy. Peter Lim como siempre tendrá la última palabra. El máximo accionista será el encargado de decidir el futuro del banquillo. La última reunión en Singapur junto a Layhoon Chan, Miguel Ángel Corona y Solís no despejó ninguna duda. Como se esperaba.

Mientras tanto, el valencianismo habla y Baraja sigue haciendo méritos para quedarse. Los números, en primer lugar, lo avalan. El Pipo ha conseguido 17 puntos desde que tomó las riendas del equipo en la jornada 22. Desde entonces ha conseguido cinco victorias, dos empates y seis derrotas. O lo que es lo mismo, el 43,5% de los puntos mejorando a José Bordalás (42,1%), Javi Gracia (35,2%) o Gennaro Gattuso (37%). Baraja, de hecho, ha conseguido las mismas victorias (5) que el italiano en cinco jornadas menos. Además, el Valencia del Pipo ha sumado más puntos que sus rivales directos (10 de 15 puntos en las últimas cinco jornadas) y sería el noveno en una clasificación virtual desde su llegada: más cerca de los puestos europeos que de la zona roja del descenso. Rubén cogió el equipo en el puesto 18ª y a falta de cuatro jornadas lo tiene 14º a tres puntos (más el gol-average) del descenso que ahora marca el Getafe.

Otro factor a favor de Baraja es su gestión del vestuario y su apuesta por la cantera. Algo muy valorado por Meriton ante la falta de fichajes y la necesidad de crear activos. Pase lo que pase esta temporada, el Pipo dejará un legado triple. Javi Guerra, Diego López y Alberto Marí. Al técnico no le ha temblado el pulso para atreverse con los tres chavales de la Academia a los que ha convertido en las principales argumentos para creer en la permanencia.

A favor del Pipo también juega su conocimiento del club y la actual plantilla y el don que ha tenido fruto de su experiencia para recuperar la química equipo-afición. Baraja ha conseguido desde su discurso crear un ambiente de apoyo en Mestalla. Una conexión con la grada que no es fácil en plena crisis social e institucional del club. También hay que tener en cuenta que su continuidad puede ser la opción más económica para Mestalla. El vallisoletano encaja en el escenario económico de mínimos hacia el que va el Valencia de nuevo la próxima temporada. El futuro del técnico un año más está en el aire. El proyecto ‘low-cost’ de la próxima temporada no invita a la esperanza. Hay que escuchar a Baraja. Peter Lim decide. Mientras tanto, la afición habla: la mayoría quiere al Pipo pase lo que pase.