Íñigo Onieva y Tamara Falcó era una de las parejas de moda. Y decimos "era" porque ahora todo ha estallado y está en manos de su todavía prometida el futuro inmediato de la relación. La hija de Isabel Preysler se ha refugiado en la casa de la filipina tras salir a la luz unas imágenes de Íñigo acaramelado con una mujer. El ingeniero, de 33 años, ha reconocido que esa situación es real, pero afirma que se debe a una deslealtad cometida en 2019.

“En los vídeos difundidos aparezco en una actitud inaceptable, de la cual estoy absolutamente arrepentido y destrozado por ello. Pido disculpas por no haber sido honesto y pido perdón a Tamara y a su familia públicamente”, afirmó en un comunicado oficial. En cualquier caso, añade un crítica a los responsables de hacer públicas las pruebas de los cuernos: "Yo he ido a ese sitio tres veces. Es un vídeo de 2019. Así que quieran sacar eso el día de nuestro anuncio de engagement, es una lástima. Es un paso que nos emociona a los dos, es una lástima que siempre haya gente que quiera destrozar nuestra relación, pero nosotros estamos muy contentos con ello".

En cualquier caso y a pesar de que el coprotagonista de la historia afirma que esas imágenes son de hace tres años, lo cierto es que hay quien defiende que realmente son de este mismo año, lo que habría terminado de hundir a Tamara. Tanto es así que la famosa influencer ha decidido eliminar la publicación de su pedida de mano de las redes sociales. Está por ver lo que hará finalmente con ese anillo valorado en 14.000 euros. Tras la pedida de perdón públicamente, ¿perdonará Tamara a Íñigo?