El día más deseado desde hace poco más de dos semanas ha llegado. La ilusión invade al levantinismo y la historia espera independientemente del desenlace. Llegar hasta el punto logrado ya es un éxito y ahora, lo único que falta es la guinda. El Levante Femenino cuenta las horas para enfrentarse al Olympique de Lyon en la Ronda 2 de la UEFA Women’s Champions League. Las chicas entrenadas por Ángel Villacampa sueñan con dar la campanada ante uno de los equipos más poderosos del panorama europeo, después de batir el primer obstáculo hacia la fase de grupos. Ante el Celtic de Glasgow, el conjunto granota venció pese a que, tras el gol encajado, tuvo que realizar un ejercicio de resistencia frente a las escocesas. Y contra el Rosenborg, dieron una lección de fe para marcar diferencias mediante una Gio Queiroz que, saliendo desde el banquillo, anotó un doblete para enmarcar.

Ahora, es momento de creer en asestar un nuevo golpe. Sin embargo, el obstáculo es de grandes dimensiones, tal y como indica la historia que atesora. El Olympique de Lyon, que ayer palpó por primera vez el terreno de juego granota en el entrenamiento previo al choque de ida, contempla un palmarés envidiable con treinta y un títulos en sus vitrinas. Desde que el FC Lyon fue absorbido por el club con su actual denominación en 2004, y hasta que el PSG les arrebató dicha hegemonía la pasada temporada, estuvieron alzando el título liguero de manera consecutiva desde 2006 hasta 2020. En el torneo de las estrellas también son un club puntera, ya que son siete las Champions que tienen en su palmarés. No en vano, el conjunto comandado por Sonia Bompastor está en el foco tras no lograr la liga de su país. El hecho de entrar en la fase de grupos de la Women’s Champions League es una exigencia para ellas, y no hacerlo, supondría un fracaso de grandes dimensiones.

Pese a ello, y aunque en su plantilla cuente con futbolistas de talla mundial como Hegerberg, Renard o Amel Majri, el sueño de las granotas de disputar la Liga de Campeones es capaz de mover montañas. Ya lo demostraron la temporada pasada en la Primera Iberdrola e hicieron lo propio en la Fase 1. Además, el cuadro levantinista contará con un factor que buscará tener un papel determinante. La afición, a través de un treinta por cien de aforo debido a las restricciones provocadas por la situación epidemiológica, llenará las gradas del Ciutat de València con la finalidad de marcar el primer gol. El vestuario rema al unísono y será un factor determinante para alcanzar la gloria futbolística. No obstante, Ángel Villacampa no podrá contar con Jucinara por una lumbalgia, con Queiroz al tener afectado el cuádriceps derecho ni con Natasha Andonova por molestias en los isquios a la espera de saber si el nuevo entrenador del Levante Femenino tirará de los dos últimos fichajes de la entidad, Erika González y Giovanna Clivelari.