Pudiera parecer que con la retirada de las mascarillas en interiores hemos pasado la página de la pandemia. Pero la realidad es muy distinta. El virus sigue ahí y continúan los estudios para entender su funcionamiento y su capacidad de transmisión. 

Durante estos dos años han circulado por todo el mundo distintas variantes del SARS-CoV-2 consideradas como preocupantes. Alfa, Delta, Ómicron…

Pues bien, según un estudio desarrollado por un equipo del CIBERESP, el Instituto de Salud Pública de Navarra, el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y el Hospital Universitario de Navarra, la variante Delta del SARS-CoV-2 se transmitió mucho más entre adolescentes y adultos jóvenes que la variante Alfa. 

Estos altos niveles de transmisibilidad se produjeron cuando el contacto del contagiado también era una persona joven. 

"Esto podría explicar el incremento de la proporción de jóvenes contagiados en las oleadas de covid-19 provocadas por la variante Delta durante el verano y el otoño de 2021", según señala Jesús Castilla, jefe de grupo del CIBERESP y uno de los coordinadores de este trabajo.

La variante Delta fue más transmisible en general y en contactos no domésticos, pero no así en contactos domiciliarios.

La variante Alfa (B.1.1.7), conocida inicialmente como variante británica, se detectó en Europa desde finales de 2020 y fue la principal causa de los rebrotes epidémicos en la primera mitad de 2021. 

La variante Delta (B.1.617.2), llamada también variante india, fue reemplazando progresivamente a la variante alfa, siendo la responsable de la mayoría de los brotes desde junio a noviembre de 2021. 

La rápida propagación de la variante Delta en muchos países ha sugerido un posible aumento de la transmisibilidad en comparación con la variante Alfa.

Delta, la más transmisible entre los más jóvenes

Para analizar la diferencia de infectividad y susceptibilidad entre ambas variantes, esta nueva investigación comparó la transmisión del SARS-CoV-2 entre contactos cercanos de casos de COVID-19 entre junio y agosto de 2021, cuando ambas cepas circularon en España. 

El estudio incluyó datos de más de 7.500 personas, de las cuales 2.139 habían estado en contacto estrecho con la variante Alfa y 5.439 con la variante Delta.

Los resultados obtenidos permitieron observar que la variante Delta fue más transmisible en general y en contactos no domésticos, pero no así en contactos domiciliarios. 

Además, el exceso de transmisión de la variante Delta se observó cuando los casos índices tenían entre 12 y 39 años y los contactos cercanos entre 18 y 39 años, pero no entre los menores o mayores de dichas edades.

Las diferencias en la transmisibilidad entre variantes desaparecieron cuando la persona transmisora estaba vacunada.

La vacunación redujo la transmisibilidad de la variante Delta

No fue hasta el verano cuando el Ministerio de Sanidad dio luz verde a la vacunación de los más jóvenes. Y por eso, el análisis de los datos de este estudio muestra que las diferencias en la transmisibilidad entre variantes desaparecieron cuando la persona transmisora estaba vacunada, reduciendo el exceso de transmisión de Delta, lo que refuerza la recomendación de vacunación para el control de la transmisión de esta variante. 

"Dado que la vacunación frente a la COVID-19 reduce la excreción viral, la vacunación reduce las diferencias de transmisibilidad entre estas variantes", explica Camino Trobajo, una de las autoras principales de este estudio.