La carpeta de Joan Peñarroya es la primera que tiene sobre la mesa Chechu Mulero de cara a empezar a concretar el proyecto de la próxima temporada, pero al margen de la continuidad o no del técnico, el director deportivo del club deberá tomar decisiones sobre seis jugadores que acaban contrato, con opciones de ampliación por un año a tres de ellos.

En esta última situación se encuentran Labeyrie y los lesionados Klemen Prepelic y Martin Hermannsson, en una situación delicada tras su grave percance en el partido del lunes, que le ha supuesto una rotura completa del ligamento cruzado de su rodilla izquierda y que le hará estar al menos seis meses alejado de las pistas.

Olivier Hanlan acaba contrato tras llegar como 'temporero' por la lesión de Prepelic, mientras Van Rossom y Mike Tobey finalizan también su vinculación con el Valencia Basket a la espera que el club les comunique si cuentan o no con ellos. Eso sí, en ambos, casos, cualquier opción pasaría muy probablemente por una reducción de sus fichas, altas de cara a un proyecto en el que el club quiere recortar gastos en su camino hacia la sostenibilidad y una menos dependencia progresiva de las aportaciones de los mecenas, Juan Roig y Hortensia Herrero.

Los únicos jugadores que tienen contrato en vigor para la próxima campaña con el Valencia Basket son Nenad Dimitrijevic, Josep Puerto, Xabi López-Arostegui, Víctor Claver, Jasiel Rivero, Jaime Pradilla y Bojan Dubljevic.

Eso sí, tal y como confirmó Peñarroya al término del tercer partido de la eliminatoria de cuartos de final ante el Baskonia, esta semana ha de reunirse con el club para definir su futuro, aunque tras rechazas las dos primeras propuestas de dos años meses atrás, su continuidad en el Valencia Basket parece cada vez más complicada. Y más, teniendo en cuenta el fuerte interés de otros clubes de Euroliga como el Baskonia, aún en competición.

El factor Euroliga

Las dudas sobre la participación o no del Valencia Basket en la máxima competición continental condicionan también la concreción de un proyecto deportivo que, aunque intentará estar lo menos condicionado posible por la presencia en la Euroliga, puede variar a la hora de convencer a algún futurible en este mercado. Eso sí, la invitación de la Euroliga parece segura y es cuestión de tiempo que se concrete.