Thierry Rendall comienza a ver luz al final del túnel. El lateral derecho del Valencia se incorporó este miércoles a los entrenamientos en un último intento que espera que por fin sea definitivo. Las sensaciones son mejores y la cara del jugador lo dice todo. «Feliz por volver a entrenar con el equipo», decía el portugués ayer con una sonrisa de oreja a oreja. No hay mejor señal que esa. 

La idea del jugador es intentar acabar 2021 con el premio de algunos minutos. Contra el Elche no llega a tiempo (ni es aconsejable), pero todavía tendrá dos partidos en Copa contra el CD Arenteiro y frente al Levante en LaLiga, a falta de lo que pase en Valencia-Espanyol programado de momento para Nochevieja. Por encima de todo, la consigna es no arriesgar.

Thierry solo volverá a competir cuando esté al cien por cien para evitar recaídas como la de la última vez. No hay que olvidar que el luso reapareció contra el Villarreal jugando los últimos 18 minutos desde el banquillo después de un mes y medio de baja. No es titular ni juega un partido completo desde el mes de septiembre. 

Bordalás lo espera con los brazos abiertos, consciente de la complejidad de la lesión. «La lesión de Thierry se está demorando en el tiempo. Lo ha visto otro especialista y está analizando la lesión en sí y ha puesto en marcha otro tratamiento para ver si va mejorando. Confiamos en que en breves esté con nosotros. Es un problema de pubis con algo de aductor.

Tiene una molestia que no remite o que remite muy poco. Están analizando el porqué de esa mejoría tan lenta. Estamos tranquilos y confiamos en el nuevo tratamiento», explicaba Bordalás a finales de noviembre. Los médicos externos parecen haber acertado. Mientras tanto, Dimitri Foulquier se hace fuerte en el lateral, aunque el salto de calidad con Thierry está fuera de dudas.