Hugo Guillamón ganó la final de Copa del Rey de 2019 desde las gradas del Benito Villamarín. Como aficionado. Junto a su familia. Con su camiseta blanca del Valencia y la bufanda conmemorativa de la final. Cantando. Animando. El de l’Eliana fue uno de los miles de aficionados valencianistas que viajaron a Sevilla y llevaron en volandas al equipo de Marcelino García Toral para ganar al Barcelona de Leo Messi aquel 25 de mayo de 2019 y conquistar la octava Copa del Rey de la historia.

Tres años después, Hugo vivirá la final de La Cartuja de forma muy diferente. Esta vez, desde el césped. Convertido en actor principal para vivir la final desde dentro. En 2019 la vio como aficionado. Ahora le toca jugarla como titular indiscutible de Bordalás en el centro del campo del Valencia. Solo una cosa no ha cambiado. La ilusión y el orgullo valencianista con el que volverá a viajar a Sevilla.

Guillamón junto a su padre en el viaje a la final de Copa de 2019 SD

Cambio radical

Tres años dan para mucho. Que se lo pregunten a Hugo. En mayo de 2019 Guillamón todavía era un joven canterano del Mestalla que crecía en Segunda B y trataba de seguir la estela de su amigo y compañero de generación Ferran Torres. Hugo, a diferencia de ahora, tuvo que ‘pelear’ las entradas de la final. Le tocaron dos por ser jugador del filial y consiguió otras dos. Dos pagando y dos por invitación.

¡El problema es que eran cinco en la familia! Aquel mismo sábado 25 de mayo Hugo cogió el coche rumbo a Sevilla con toda su familia. Iba sentado en un asiento de atrás junto a su hermano mayor Ximo y su hermana pequeña Olga. Conducía su padre Joaquín y su madre María José hacía de copiloto. Los ‘Guillamón’ pararon a almorzar en Córdoba y llegaron a Sevilla a primera hora de la tarde. Allí se hospedaron en un ‘Bed and Breakfast’ que habían alquilado. La madre de Hugo tenía una compañera de trabajo en Sevilla y, como faltaba una entrada, quedó con ella para ver la final fuera del estadio y así permitir a Hugo y sus hermanos verla juntos dentro del Villamarín. Amor de madre en estado puro.

La familia de Guillamón disfrutando de Sevilla antes de la final de Copa de 2019 SD

Guillamón se sentó en el fondo del Valencia como un aficionado más. Llevaba la camiseta del Centenario. Se hicieron fotos antes y después del partido. Una instantáneas que son un tesoro del álbum de la familia. El de l’Eliana recuerda que disfrutó de lo lindo en la primera parte y le tocó «patir» en la segunda. Pero al final el sufrimiento valió la pena. Lo celebraron en el campo y fuera.

Especialmente emotivo fue cuando se fundieron en un abrazo con su madre. Hugo todavía veía lejos la posibilidad de dar el salto al primer equipo, pero aquella noche ya pensó para dentro: "Ojalá algún día pueda estar yo ahí". No iba muy desencaminado. A la mañana siguiente el destino quiso que almorzaran en una peña del Betis en Sevilla. ¡Era una señal! Tres años después vuelve a Sevilla para jugar una final de Copa contra el Betis.

De Sevilla a la Sub-19

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El trayecto de vuelta del domingo se hizo más pesado que el de ida, pero también fue más corto para Hugo. El ahora ‘6’ del Valencia se bajó en San Pedro de Pinatar porque estaba citado para una concentración de la selección española sub-19. Tres años después vuelve a Sevilla para jugar una final con dos internacionalidades absolutas en el bolsillo, además con gol y asistencias incluidas.

La vida deportiva de Hugo ha cambiado, pero su vida familiar no. Este sábado toda la familia se reunirá en Sevilla. Aunque esta vez, cada uno irá por su cuenta. Hugo viajará con el chárter del equipo, sus padres en el avión que fleta el club para las familias y su hermano mayor se desplazará en dos coches con los amigos. La ilusión de todos es todavía mayor que la de 2019. Hugo apunta a titular. El deseo de los Guillamón es volver a fundirse en un abrazo todos juntos al final del partido con una invitada especial en las fotos: la novena. ¡A por ella, familia!