El Valencia CF visita el estadio del Espanyol con el factor mental como su gran aliado. El equipo de Gennaro Gattuso se marchó al parón con una sonrisa en la cara por su buena victoria contra el Celta de Vigo, mientras que el de Diego Martínez lo hizo con la frustración que le genera su incapacidad para sacar adelante los partidos. En este contexto, los blanquinegros deberán tratar de percutir en los ‘miedos’ de un rival todavía alejado de una versión de sí mismo en la que se reconozca. Su propio campo es la zona que van a tratar de evitar y a la que los valencianistas están obligados a llevarles si quieren hacerles sufrir. 

El estilo de juego del cuadro perico está enfocado a una prioridad absoluta: vivir el máximo tiempo posible en campo contrario. Su salida de balón es muy directa, sin ninguna clase de adornos y haciendo del delantero centro una figura clave para bajar la pelota e instalar al equipo en la segunda mitad del terreno de juego. Sin el cuero, presión lo más adelantada posible para que el rival no salga y a partir de ahí hacerse fuerte. Esta filosofía de juego obligará al Valencia a dar su mejor versión en diferentes facetas del juego como son la disputa del balón aéreo, las segundas jugadas, los duelos individuales o la precisión y timing en salida del esférico desde atrás. 

Juego aéreo

Para empezar, los dos centrales que jueguen, que en principio serán Gabriel Paulista y Mouctar Diakhaby, deberán ofrecer su mejor cara en la disputa del balón aéreo frontal. El Espanyol tratará de hacerse fuerte jugando sobre Joselu Mato, así que de entrada la zaga valencianista tiene la tarea de complicarle la labor de bajar la pelota para activar a la segunda línea espanyolista en campo rival. 

Segunda jugada

Una vez resuelta la disputa de centrales contra delantero, llega la segunda parte para evitar que el Espanyol consiga quedarse en campo rival: la disputa del balón suelto y las segundas jugadas. Los de Diego Martínez ubicarán la segunda línea cerca de Joselu para tratar de recoger ese balón. Ahí los centrocampistas del Valencia deben estar muy vivos y concentrados para ganar los duelos y llevarse el esférico que quede suelto entre líneas para que el Espanyol no progrese. 

Precisión y timing en salida

Si es el Valencia el que se lleva esa pelota, inmediatamente después el Espanyol ejecutará una presión tras pérdida marca de la casa de Diego Martínez para recuperar el balón rápido y no dejar al rival armar el juego. Que los de Gattuso sean precisos para superar ese pressing será clave para poder desarrollar su juego y, lo más importante, llevar el cuero a campo contrario, donde al combinado blanquiazul le cuesta mucho más defender. El desempeño de Guillamón dando ese primer pase y de los interiores recibiendo por detrás de la línea de centrocampistas rivales puede ser diferencial para desarmar el juego de un rival al que le entrarán las dudas si el Valencia empieza a encontrar las vías para llegar y hacer daño.