Fran Pérez lleva un mes sin jugar. El joven extremo del Valencia no ha tenido continuidad después de sus buenos minutos del Camp Nou. El canterano dejó detalles interesantes en la última media hora contra el Barça y desde entonces no ha participado en ninguno de los tres siguientes partidos de LaLiga contra Osasuna, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano. Su explosión de verticalidad y valentía en Barcelona el pasado 5 de marzo invitaba a pensar que iba a crecer en minutos con el paso de las jornadas, pero la realidad es que se ha quedado a cero minutos. Suplente en los tres partidos (dos en Mestalla y uno en el Civitas Metropolitano) y sin protagonismo desde el banquillo.

Rubén Baraja ha preferido otras opciones para afrontar la recta final de los partidos. En la victoria contra Osasuna apostó desde el banquillo por Lino, Nico, Thierry y Moriba (no utilizó un cambio). En la derrota frente al Atlético dio entrada en la segunda mitad a Yunus, Thierry, Hugo Duro, Nico y Kluivert agotando las cinco sustituciones reglamentarias. El lunes en el empate a uno frente al Rayo Vallecano volvió a echar mano de cuatro cambios: Yunus, Samu Castillejo, Hugo Duro y Moriba. Fran se tuvo que conformar con verlos todos desde el banquillo.

La respuesta del jugador ha sido entrenar todavía más duro en la ciudad deportiva de Paterna en busca de una nueva oportunidad. Fran entiende la decisión del Pipo en este contexto deportivo tan crítico al borde del descenso y trabaja para demostrar cuando llegue su momento que está preparado para esta exigencia. Fran siempre suma. Su compromiso está fuera de duda. La prueba es que el extremo diestro pudo salir cedido en la ventana de invierno y, sin embargo, decidió quedarse para ayudar al equipo a salir del pozo y labrarse un nombre como jugador de pleno derecho de la primera plantilla.

El Pipo cree en la evolución de Fran a pesar de las últimas decisiones. «Está disfrutando de minutos y es un jugador de futuro. Tenemos que tratar que crezca bien y evolucione en el futuro», decía el técnico sobre Fran a raíz de sus minutos en Barcelona y aquel polémico penalti de Franck Kessié que ni el árbitro ni el VAR quiso ver. También tiene plena confianza el club. El Valencia y Fran tienen un acuerdo para renovar hasta el próximo 30 de junio de 2027. Solo le queda estampar la firma y hacerlo oficial. La historia de Fran en la entidad de Mestalla solo acaba de empezar. Lo sabe y por eso está tranquilo. También su padre, Rufete, que presenció en directo el lunes el partido contra el Rayo en Mestalla. Padre e hijo lo tienen claro: tranquilidad y a seguir trabajando.