Es un mal enemigo el PSG. Todavía no se está atreviendo mucho con otros grandes como Real Madrid, Bayern de Múnich o Manchester City, pero al FC Barcelona le tiene frito. La enemistad entre clubes la empezó el propio Barça cuando intentó que Verratti se declarara en rebeldía para abandonar París y recalar en el Camp Nou, haciendo que el jeque se levantara y regara de millones a Neymar para llevárselo, dejando muy tocada la delantera culé. Además, el italiano terminó quedándose en e PSG. El Barça recibió mucho dinero, pero lo invirtió de manera catastrófica.

Por si fuera poco, desde París se entendió que la puerta quedaba abierta para futuros ataques, por lo que se llevó a dos de las mayores perlas de la cantera culé: Xavi Simons y Kais Ruiz. Los de Bartomeu no supieron reaccionar y ahora está por ver si es capaz de hacerlo Laporta, que ya perdió a Messi. ¿El motivo de alerta en el Camp Nou? El intento del PSG de llevarse a Diego Almeida, el central del futuro del Barça. Tiene sólo 17 años y contrato hasta 2023, pero tanto los parisinos como otros grandes de Europa han empezado a tentar al prometedor defensa. Los primeros pasos ya se están dando en Barcelona y es que Xavi le convocó para un entrenamiento nada más aterrizar en la Ciudad Condal. Ahora está por ver si le ascienden de manera definitiva al Barça B para tratar de convencerle de que lo mejor que puede hacer es renovar con ellos, haciendo caso omiso a los cantos de sirena que producen los petrodólares.

Diego Almeida

Es internacional en todas las categorías de la selección española desde la sub-15 hasta la sub-18, pero es cuestión de poco tiempo que le llamen de cotas mayores. En este sentido y sabiendo que sus padres son ecuatorianos (Diego Almeida nació en España), la federación del país latinoamericano ya le ha tentado para tratar de amarrarle de cara a un futuro prometedor. Como con la opción del PSG, deberá decidir lo que es mejor para él y escoger la apuesta por el presente o por el futuro.