El Real Madrid tiene un gran problema con  Eden Hazard. Florentino Pérez quiere deshacerse de un jugador que él mismo fichó para liderar su proyecto pero al que las lesiones han impedido que muestre su mejor nivel además de su poca implicación física dejando su rendimiento en manos de su talento. El belga acaba en 2024, cobra 15 millones netos y su objetivo es seguir en el conjunto blanco aunque Ancelotti no le dé ya ni oportunidades. Sin embargo, su salida es clave para intentar fichar a Haaland, dejarle hueco en el ataque y pagarle con su venta y su salario.

El jugador está decidido a cumplir su contrato, no tira la toalla por mucho que Ancelotti le ningunee. Espera tener oportunidades para demostrar su talento, porque no se siente inferior a ningún compañero de línea. Pero el plan del Real Madrid con el jugador es totalmente opuesto y quieren cerrar su salida cuanto antes.

Además del fichaje de Mbappé, que llegaría gratis a partir del 30 de junio y que ocupará el hueco que dejará Bale, el otro objetivo de Florentino Pérez es Erling Haaland. Pero para ficharlo, además de que el jugador exprese su deseo de fichar por el equipo madridista, necesitan otro hueco en ataque. Como en el caso del galés, que liberará un salario neto de 15 millones de euros, para ayudar a pagar al francés, la salida de Hazard también permitiría poder pagar gran parte del salario del noruego además de dejar unos cuantos millones por su traspaso.

Hazard sabe que si acaban fichando a Mbappé y a Haaland tendrá mucha más competencia que actualmente con Asensio y Rodrygo por delante, jugadores que sobre el papel son inferiores a él. Pero quien de verdad le ha mandado al banquillo ha sido Vinicius, que le ha quitado el puesto en la banda izquierda, y también su escasa implicación física desde que llegó y que se complicó del todo con las lesiones. El técnico, además, le ha dejado claro que no confía en él. Ante el Barcelona volvió a dejarlo en el banquillo incluso con una prórroga de por medio. El italiano apuesta por la velocidad y el contragolpe y Hazard ha perdido esa resistencia en carreras largas sin que nadie le pueda negar el talento individual que tiene con el balón en los pies. El belga ha pasado a ser parte del vagón de los olvidados pero de momento se mantiene firme y quiere seguir en el Real Madrid. ¿Cómo acabará el culebrón?