Desde la perspectiva de que haga lo que haga podemos estar seguros de que se va a equivocar, imagino a Peter Lim llamando a todos sus asesores para que le orienten sobre qué decisión tomar con el Valencia CF en un momento como este. No lo tiene fácil, por un lado no es sencillo acertar y, por otro, más de uno empezará a estar harto de que el máximo accionista le pida opinión para después hacer lo que le da la real gana. Lo que pasa es que, si le pregunta a Anil Murthy, el presidente le dirá que por aquí todo tranquilo, que todavía faltan nueve años y once meses para que ganemos la Liga y hay tiempo de sobra para reaccionar.

Así, en realidad no sé lo que estará pasando por su cabeza, la de Lim, tener que destituir al entrenador después de no haberlo dejado irse gratis hace menos de dos meses es ridículo y le deja en evidencia, aunque su análisis ahora no puede ser ese, sino tener claro si Javi Gracia puede aportar algo más a este equipo para salir de la situación en que se encuentra, y hay que recalcar lo de este equipo porque es el que hay y no el que a él y a todos nos gustaría que hubiera.

Decidirá el propietario aunque, si al que echa al final es al entrenador, parece complicado que la corriente no se lleve de una manera u otra también al presidente que le ha metido en este lío y que tampoco da muestras de estar preparado para afrontar esta crisis. Razones le sobrarían porque méritos ha hecho muchos, ya desde la época de Mateu Alemany.