El viernes terminó el partido y desde entonces el aficionado no ha pensado en exceso en este segundo amistoso contra el Atromitos. Es normal. El rival no es excesivamente estimulante y tampoco ha habido ‘inputs’ demasiado positivos durante estos días.

Sin embargo, este miércoles, una vez más, cuando empiece el partido, los seguidores pondrán la tele y se sentarán a ver su equipo. Al Valencia CF. Pensando en que faltan jugadores que no están como Maxi o Carlos Soler, en los fichajes que les gustan pero que no llegarán en su gran mayoría y en los problemas que hay en esta posición o en la otra.

Incluso en lo que costará sacar del equipo a X jugador este verano. Porque aunque se asume que son 90 minutos para desconectar, la realidad es que son 90 minutos que conectan con todo. Con las ganas de volver a ilusionarse con un Valencia en el que al menos Bordalás pone de acuerdo a todo el mundo. Y eso es un primer paso. 

Luces y sombras

El primer encuentro contra el Villarreal dejó la presión alta, la pareja Paulista-Alderete, la figura de Correia y los movimientos de Yunus con más intención que acierto. También ver cómo Cillessen es el portero titular de Bordalás. Son algunas de las cosas positivas. La negativa es evidente: falta nivel y no hay mucho dinero. Hay trabajo por delante en el mercado de fichajes.