Alderete fue el primero de los deseos de Bordalás y el paraguayo está siendo una de las revelaciones en LaLiga. El técnico apostó por Guillamón en el medio a pesar de la roja contra el Getafe y el pivote fue una de las piezas importantes en El Sadar. El técnico no cambió a Maxi Gómez a pesar de no haber marcado hasta la fecha y el uruguayo marcó el primer tanto de la tarde en Pamplona. Con la lesión de Cheryshev metió a Foulquier y el lateral dio consistencia y seguridad. Mamardashvili también dejó claro que se puede contar con él y esa gestión en la portería resultó ser de nuevo un acierto, a pesar de que no tuvo excesivo trabajo. Lejos de Valencia, el Getafe se rompe en pedazos mientras espera saber a qué juega y se marcha a dormir tras la jornada cuatro con cero puntos de doce posibles. En definitiva, el tiempo deja claro que Bordalás siempre tiene razón. El alicantino es el mejor fichaje de la temporada y sin duda puede comer en la mesa de los mejores técnicos de LaLiga.

El recuerdo de Gracia

El Valencia de la 2020/21 fue el mejor ejemplo de que Javi Gracia no tenía razón. Ni en el estilo de juego, ni en lo táctico, tampoco en la gestión de vestuarios y mucho menos en la capacidad para calmar los ánimos cuando venían mal dadas. ¡Cuánto ha cambiado todo!