Uno de los focos que ha desgastado a José Bordalás, más allá de los fichajes y del caso Wass, es la reunión con Peter Lim que nunca llega. Se han cumplido dos semanas de mercado y el máximo accionista no ha sacado ni cinco minutos para hablar con el entrenador en clave fichajes. Ni de forma presencia, ni de forma telemática. Una falta de tacto de Meriton que ha pasado por hacer mella en el entrenador. El técnico no renuncia a la reunión, pero hastiado deja claro que "no depende de mí, yo no convoco reuniones".

"No renuncio, pero en cualquier momento se puede producir. Pero no depende de mí. Yo no convoco reuniones, soy el entrenador. Si el dueño quiere hablar conmigo como lo hicimos con anterioridad, lo haremos sin problemas. Yo estoy día a día con el presidente, con Corona y con las personas del club".

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"No la descarto. En cualquier momento se podría producir. Yo estoy abierto siempre al diálogo y a la posibilidad de tener una reunión", añadía. Por último, explicó que la reunión presencial "estaba prevista pero se anuló por la nueva variante de COVID".