El Pleno del Ayuntamiento de València sellará y presentará hoy un documento a la Real Federación Española de Fútbol que dé carácter oficial a la candidatura de la ciudad para ser sede del Mundial de 2030 que España y Portugal quieren albergar de la mano. El Nou Mestalla encabezará la propuesta valenciana, por lo que el Valencia CF debe reflejar por escrito el compromiso al que llegó las instituciones el pasado día 19 de septiembre de tener un estadio de 60.000 asientos netos para la celebración de la cita mundialista. Esto supondría un paso al frente en una situación que lleva años enquistada, así como poner la bandera a una candidatura que también debe recoger una serie de requisitos en términos de movilidad, publicidad, actividades complementarias…

Un estadio que cumpla con los requisitos FIFA es vital para que València pueda luchar por acoger unos cuartos de final e incluso unas semifinales del evento por excelencia del fútbol mundial. Para ello ha de llegar a esos 60.000 asientos netos, es decir, el número de localidades con una buena visibilidad del campo resultantes después de restar el porcentaje que la FIFA recorta por seguridad y demás aspectos clave para la para la celebración del partido (puede ir desde el uno hasta el diez por cien según las condiciones del estadio). Javier Mateo, Concejal de Deportes del Ayuntamiento, confirmó ayer que el club se comprometió a garantizarlo en la reunión y que solamente falta que lo pongan «negro sobre blanco» este compromiso.

Todo esto se encuentra en medio de la negociación que están llevando a cabo el Valencia CF y el Ayuntamiento de Valencia para dar a luz a un nuevo convenio que regule la relación entre ambos en materia urbanística o, lo que es lo mismo, que refleje los compromisos técnicos y económicos que debe cumplir el club con el estadio y el pabellón de Benicalap para poder conservar los aprovechamientos urbanísticos que recogía la ATE y que ayudarán a financiar el Nou Mestalla. En estas negociaciones el aforo del campo cobra un papel fundamental y 66.000 espectadores fue la cifra que salió de la boca de los representantes del club en una de las reuniones.

Los compromisos de la ciudad

Para que la candidatura valenciana pueda llegar a buen puerto, no solamente el Valencia CF debe cumplir construyendo un estadio acorde a la competición a la que aspira, sino también la propia ciudad debe comprometerse a una serie de puntos. El desplazamiento de aficionados será masivo, por lo que el Ayuntamiento debe garantizar espacios para ubicar las diferentes Fan Zones (3 espacios de 3.000m2 de acceso fácil) y también para que los aficionados que se desplazan con su vehículo puedan aparcar. El tema del parking, de hecho, es muy importante: debe haber 10.000 plazas como mínimo disponibles en los días de partido y 2.000 (790 para autobuses) plazas cubiertas (con un precio por vehículo y día estipulado y garantizado).

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El asunto de la movilidad es clave. La ciudad deberá garantizar que habrá transporte público urbano las 24 horas del día, que haya autobuses hasta cuatro horas después de cada partido, que todos aquellos espectadores que tengan una entrada en su poder se desplacen de forma gratuita con los servicios de transporte público y que exista un programa especial de gestión del tráfico y escolta para los equipos en su movimiento dentro de la ciudad. La seguridad es clave y la policía local debe ser gratuita para el organizador (FIFA) y las autoridades valencianas deben presentar un Plan de Seguridad muy garantista de que todo transcurrirá con normalidad y sin incidentes.

Por último, FIFA quiere garantizar que las ciudades-sede se tiñan del color del Mundial. Es por ello que el resto de requisitos van encaminados a ello: el Ayuntamiento debe garantizar espacios publicitarios que sean de su propiedad o que tenga derecho de uso sobre ellos para anuncios sobre la competición, también espacios para la rotulación, señalización… en los autobuses a coste cero para el organizador, lugares en estaciones de metro o autobuses y en puntos céntricos de la ciudad para la ubicación de los stands o espacios de recepción de los aficionados y, por último, exclusividad dentro del ámbito comercial para productos del Mundial desde tres meses antes de que dé comienzo la cita.