Peter Lim ha hecho con Anil Murthy lo mismo que hizo antes con Mateu Alemany, García Pitarch, Layhoon, Amadeo Salvo: tomar decisiones importantes sin decirles nada y en sus narices. En eso el hombre no cambia. Y ya no sorprende. Pero tiene pinta que no hará lo mismo con Tunku Ismail. Los primeros eran 'empleados' suyos y el segundo es amigo personal que hasta tiene participación en Capital Rowsley, que es la empresa inversora de Peter Lim. Entró en ella a través de Joey Lim, que seguirá en el Valencia CF. Lim gestiona la empresa TMG y en ella hay mucho dinero de la familia real del sultanato de Johor. Es decir, sea como sea la fórmula con la que el Príncipe de Johor aterriza en el Valencia CF, y teniendo en cuenta que es de la realeza, no viene a gestionar las miserias económicas que han dejado Anil y Peter. Tunku no es empleado de Lim. Pero eso no es garantía de éxito. En cualquier caso, guste o no, como a todo hijo de vecino, sea de sangre azul o simple plebeyo, habrá que darle un margen para ver qué pretende y sobre todo, qué hace.

Que no afecte...

Cuando el peligro de volver a meterse en el barro de luchar por no meterse en los puestos de descenso está a la vuelta de la esquina, aparece en el horizonte la sombra de El Príncipe de Johor como nuevo hombre fuerte del Valencia CF. Falta saber cómo, pero sabemos que será él quien gestione el club en unos meses. La necesidad de saber qué planes tiene este hombre para el Valencia CF es lógica pero estamos ante una de esas veces que lo urgente es más importante que lo importante. Ganar ante el Villarreal es lo urgente, lo importante es saber el futuro del Valencia CF. Me gustaría mucho que fuese verdad eso que dice el entrenador del Valencia CF que todo lo que ha pasado esta semana y lo que puede pasar en las próximas no va a afectar al equipo. Como le afecte, la cosa se puede poner muy complicada.

Ahora Javi Gracia quiere quedarse...

A principios del pasado mes de octubre Javi Gracia presentó la dimisión como entrenador del Valencia CF, quería marcharse porque se sentía engañado por la planificación deportiva. Tenía que pagar para romper el contrato y como no lo hizo siguió. Meses después, y con un equipo que él no ha hecho pero sí entrena, que solo ha ganado seis partidos de 25 que ha disputado, dice que le gustaría cumplir su contrato. Tiene razón. Si pierde más y lo quiere tirar no tiene porqué perdonar dinero cuando a él no se lo quisieron perdonar. Eso, o que aspira a ser el entrenador de El Príncipe de Johor. Oye, cada uno... Si en adelante no monta líos en la sala de prensa, pensaré mal.

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