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Opinión Rafa

Cuaderno de ventas

En el mejor de los casos, antes de retomarse las obras habrá que repoblar con jugadores de nivel el equipo

Gayà, en la Ciudad Deportiva de Paterna Francisco Calabuig

Muchos de los jugadores con los que ha empezado a trabajar Gattuso, unos porque serán traspasados y otros porque volverán al filial, ya no estarán a sus órdenes cuando acabe un mercado que no es que esté parado sino que aún ni existe para el Valencia. Con ese panorama, el italiano puso ayer de su parte atrayendo los focos en los primeros entrenamientos además de abonándose a los gestos con los que Meriton trata de desinflamar el ambiente. Se agradece, pero siguen faltando hechos.

Por culpa de la gestión de Lim se ha asumido la imposibilidad de fichar mientras que no se venda y para más inri de hacerlo bajo mínimos a la espera de cesiones o milagros varios de Mendes. Y aun así lo que más escuece no es eso sino la realidad de que detrás de la charla con los capitanes está la nada. Gayà no ha obtenido respuesta durante más de mes y medio a su última contraoferta mientras que de Soler ni se sabe la de tiempo que lleva su renovación en una vía muerta.

La indefinición con los dos grandes emblemas del equipo es una mochila pesada en la carrera por arrancar un proyecto deportivo. Y es que de momento es lo inmobiliario y lo económico lo que copa la cargada agenda de Layhoon, una vez más la extensión del máximo accionista en València.

Asperezas

Dentro de la política de gestos, la expresidenta sigue tirando de ceremoniosidad para que la reciban en las instituciones. Sin embargo, eso no significa que esté siendo con la alfombra roja y menos después de la declaración con la que el Pleno del Ayuntamiento cerró filas. Más allá de la distensión, las asperezas se mantienen y la solución para el Nou Mestalla no deja de ser realmente la misma en la que se ha insistido desde que el Consell tumbó la ATE.

Liberar las parcelas y retomar las obras, aún más con la necesidad de darle salida al dinero de CVC, es la única opción que le queda a Lim tanto para sacar al club del atolladero en el que lo tiene metido como para que las páginas del famoso cuaderno de venta sean mucho más atractivas de leer. Pero ojo. Antes de que los obreros puedan volver al estadio habrá que repoblar la plantilla y con futbolistas de nivel.

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