Ya es una realidad. Raquel Carrera volverá a vestirse de corto este domingo 17 de abril en la Fonteta en el último partido de liga regular ante Kutxabank Araski. La jugadora ha acortado plazos en la recuperación de su lesión de rodilla y ya está lista para ayudar al equipo en esta recta final de temporada.

El 21 de noviembre en la J9 de la LF Endesa ante Casademont Zaragoza en la Fonteta, la gallega se lesionaba. En ese momento confiesa que sintió "un poco de desesperación porque ya sabía que algo iba mal. Había sentido algo en la rodilla y esperaba que fuese poco grave. Desesperación y tristeza por saber que iba a estar fuera un tiempo". Tras las primeras exploraciones se le diagnosticó una fisura del menisco externo de su pierna izquierda, pero no se podían saber los plazos hasta el momento de la operación. Unos días que para la pívot fueron de "incertidumbre, de igual estoy el próximo partido, igual estoy un mes o igual no juego lo que queda de temporada".

 Tras la operación, realizada el 30 de noviembre se estimaron unos plazos de recuperación de seis meses, considerando como finalizada la temporada para Carrera: "Lo asumo. Al final, he estado muy bien arropada durante todo el proceso e intentando trabajar día a día para que esos seis meses se convirtieran en lo menos posible y poder llegar bien, recuperada, a terminar la temporada y lo he conseguido".

 La idea de que fuera posible poder volver antes de lo esperado se empezó a formar en su cabeza: "La rodilla me la notaba con buenas sensaciones. No se me llegó a hinchar mucho. Nunca llegué a tener un dolor muy grande. Pensé que, si voy tan bien, puedo llegar, puedo intentarlo. Si no llego no pasa nada porque nadie me espera". La imagen del equipo mermado por las lesiones fue, sin duda, una motivación para la jugadora: "Ha tenido sus bajas, ha tenido momentos de sufrir. Lo que están haciendo esta temporada es un 'trabajazo' increíble. El poder llegar a sumarme a lo que resta de temporada para intentar ayudarlas me gusta".

 Y llegó un momento de la recuperación en el que Carrera se dio cuenta de que lo que había estado intentando, por lo que había estado trabajando, podía hacerse realidad: "Cuando vi que podía hacer más gestos específicos de baloncesto, que podía correr, que todo lo podía hacer sin dolor. Me veía jugando. Hablé con Julia y con Vicente y les dije que yo me veo entrando. Me hicieron pruebas y todas salieron bien".

Agradecida por el apoyo constante de su amiga Lorena Segura

 La gran noticia era ya un hecho y la primera persona en conocerla "fue Lorena (Segura)". "Ella ha sido la que me ha acompañado en estos cuatro meses, la que más, en todos los momentos y a la que más se lo agradezco. Además de a mi familia. Son los que han estado también detrás de todo este proceso y los que más me han ayudado".

Hace dos semanas, la jugadora empezaba a entrar con sus compañeras. Este domingo, la pívot volverá a jugar cuatro meses y medio después de producirse esa lesión y, además, lo hará ante una 'familia taronja' que ha estado con ella apoyándola desde la grada desde aquel día. Carrera quiere "intentar sumar, intentar ayudar al equipo en lo que pueda, en lo que me deje Rubén. Muy contenta de poder volver esta temporada y volver con la afición".

 La pívot está preparada para el reto del título de LF Endesa, el último en juego este año. Y el equipo también: "Estoy convencidísima que el equipo va a ir a por todas. Es cierto que no hemos pasado buenos momentos, que tenemos bajas importantes. Veo al equipo convencido"