El centro del campo puede sufrir modificaciones en Balaídos si Hugo Guillamón baja al centro de la defensa. Se abrirá un concurso por un puesto en la medular y el que ha presentado sus credenciales para cubrirlo es Koba Koindredi. Detrás de la pomposidad del gol de falta directa contra el Utrillas hay una progresión meteórica que está colmando las expectativas de José Bordalás. El alicantino confía en el jugador francés nacido en Nueva Caledonia y su peso en equipo no ha parado de crecer. Está más cerca del once titular que nunca

Koba llegó a la pretemporada con problemas físicos que le privaron de jugar un solo minuto en verano. Bordalás le vio condiciones, le arropó y le propuso un plan específico para alcanzar el tono muscular necesario para ir ganándose un sitio. El futbolista aceptó de buen grado los consejos de su entrenador y se puso a trabajar, también en mejorar aspectos de su juego como la intensidad en los duelos y en jugar la pelota más rápido.

Los resultados están llegando y cada vez es más importante en los planes de su entrenador, que tras el partido de Utrillas ensalzó su labor: «A pesar de que el rival era de inferior categoría y que, por lo tanto, hay que sacar conclusiones con mucha cautela, ha hecho un buen partido. Ha marcado un gol, se ha mostrado, ha tenido solvencia en mediocampo, ha ganado duelos y estoy contento porque ha hecho un gran partido. Es un jugador que nos puede ayudar», sentenció un Bordalás que lo ve como una opción cada vez más sólida y preparada para partidos de máxima exigencia, como el del Atlético de Madrid o el de la Real Sociedad. El encaje del puzzle en Balaídos, de hecho, le puede hacer dar un paso más en su crecimiento gozando de su primera titularidad liguera