En el Valencia hay bandos, de eso ya hemos hablado, y no se trata de los que ven a Peter Lim bien o mal. Cada uno tiene su opinión de cómo arreglar el club, pero todos coincidimos en que el máximo accionista debe vender su 85%, hoy, mejor que mañana. ¿Que puede haber alguien, dentro de decenas de miles de personas, que diga sí a Lim? El partido del Cannabis, que fue fundado en Valencia 2003, llegó a tener casi 54.000 votos en las elecciones al parlamento europeo de 2004. ¿Qué quiere decir eso? Pues no lo sé, pero sí tengo claro que el personal no va fumando por la calle como si no hubiera mañana. Excepciones siempre hay, y como dice el refrán, vienen a confirmar la regla.

Pues bien, dentro de ese grupo de gente que piensa que Lim debe irse pero que el Valencia no puede ni debe ser un club triste, en el que sólo valga el “todomalismo”, en el que nos venga mal que se saquen campañas de abonos, se fiche a Bordalás de entrenador o puedan llegar jugadores nuevos, hay un grupo de forajidos que no tenemos casi nada en común, pero a los que nos une lo mismo por encima de todo: el Valencia Club de Fútbol. El “Elías Team”, cuyo padre espiritual es el gran Elías Lafuente, junto a un grupo de 13 personas, de todas las edades y procedencias, que vemos el Valencia de un modo muy similar, y que por decir públicamente lo que pensamos o lo que sentimos, sin filtros, nos llevamos palos, amenazas, insultos, señalamientos. Y no, tampoco somos una caterva de santos que no hemos roto un plato, pero partimos de una base intocable: el Valencia es sagrado, no se juega con él, y está por encima de todo.

Es decir, lo bueno para el Valencia, nos guste más o menos, es bueno para todos. Y eso es algo que si se dice, en los tiempos que corren, hace que te miren mal, que es para volverse loco. Porque estamos llegando al punto de tener que justificar la razón por la que te renuevas el pase de tu equipo. ¿Estamos hablando en serio? Porque si alguien tuviera las narices de cuestionarme esto, mi respuesta no podría ser educada, o al menos, me costaría mucho, porque tener que explicar a nadie mi libertad es de otro siglo.

Y que el Valencia haya pedido una prórroga a cuenta de la ATE aduciendo “inacción por parte de las instituciones públicas” es una falta de respeto. Y que los comentarios en redes sociales sigan cerrados, una cabezonería que pone al club al nivel de la planta del pie, y una vergüenza. Que no vamos a discutir en lo esencial, porque nadie lo hace. Los “forajidos” también lo pensamos, pues claro que sí, ¿o acaso no somos del Valencia igual que aquellos que se piensan que son los guardianes del sentimiento porque saben cuántos goles metió el grandísimo Arturo Montes? El problema, el gran problema de nuestro entorno, es que por expresar lo que sientes haya nadie que te mire mal, o que te diga que eres pro o anti, cuando realmente lo que pretendes es ser del Valencia. Nada más, y nada menos, viendo las cosas que pasan. Aunque me temo que hay mucha más gente “forajida”, hay muchos “Elías Team”, que se ha pasado mucho tiempo callados, pero que empiezan a estar hartos de que les digan lo que tienen que pensar.