La fiabilidad competitiva como bloque no le fue suficiente al Valencia para puntuar en el Camp Nou frente a un Barcelona desordenado, pero agarrado a su calidad individual para llevarse un encuentro que suena a castigo excesivo para el equipo de José Bordalás.

El Valencia se adelantó con un zurdazo de Gayà y vio como el Barça remontaba con una maravilla de Ansu Fati y un penalti altamente discutible. Una jugada tan decisiva como otra realidad que, por frustrante, no se debe dejar de recordar: en la segunda parte abierta, con Soler y Guedes perdonando ocasiones, los necesarios cambios volvieron a frenar al Valencia en un final de partido abierto, remachado por Coutinho. El limitado fondo de armario obligó a desactivar un plan solvente. Ya sucedió ante el Madrid y acabó repitiéndose en el Camp Nou. Con buenas pero justas piezas, el Valencia deberá encontrar su lugar en este campeonato. No hay resultados, con cinco jornadas sin ganar, pero hay un plan.

¡Escándalo! ¿Te parece penalti de Gayà a Ansu Fati en el Barça-Valencia?

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Durante la semana se había invocado el recuerdo del Piojo López, representado en las carreras de Gonçalo Guedes y convocado por las distintas variables que evocaban a los clásicos de finales de los 90, con entrenadores neerlandeses contra las cuerdas frente a un Valencia reconocible en el orden y la velocidad a la contra. Pero lo que irrumpió en la desangelada noche en el Camp Nou fue otra memoria de aquellos Barça-Valencia, la de los mendietazos.

A los cuatro minutos de juego José Luis Gayà cazó un espléndido zurdazo en el rechace de un córner que hizo imposible la estirada de Ter Stegen. La puesta en escena más poderosa posible del capitán, en su regreso al once tras la lesión.

Líder Gayà

Gayà lideraba el marcador pero también lo sostenía, cruzándose a los pocos minutos en el segundo palo para evitar el empate barcelonista. El lateral, acostumbrado desde pequeño a convivir con la mayoría azulgrana en Pedreguer, podía con todo en un Camp Nou en el que se escuchaban los gritos de los jugadores.

El orden valencianista se medía a los ataques de un Barcelona de líneas caóticas pero imprevisible, aferrado a las conexiones de talento de sus mejores jugadores. Igual que en aquel Valencia de Koeman la autogestión de Silva, Villa, Mata o Baraja alcanzó para ganar una Copa, en el Barcelona de Koeman las asociaciones entre Jordi Alba y Ansu Fati descosieron el flanco diestro de Foulquier.

Gayà, celebrando su gol contra el Barça

Por esa orilla llegó el empate, con una pared entre Fati y Memphis, que se la devolvió al prodigioso delantero que batió a Cillessen con un chut ajustado al palo largo.

El Valencia reaccionó con aproximaciones trenzadas por Guedes, Maxi y Soler, y en una contra con Hugo Duro y el atacante portugués, que se perfiló mal para el remate. El Barcelona fue ganando terreno, con mucha más intimidación que la que acostumbra, con Gavi y Busquets astillando los tobillos de Guedes y Soler. Y también con la colaboración de un Valencia que se confundió por momentos con cambios de posición entre Guedes, Hugo Duro y Soler.

Polémica en el penalti de Gayà sobre Ansu Fati

Una señal que el Barça interpretó como una duda para atacar con más decisión, siempre por la izquierda. Los locales daban la vuelta al marcador con una jugada muy polémica, nacida de una gran triangulación que acabó a dos metros de la portería con Ansu Fati dispuesto a embocar.

Entró a la desesperada, salvador, Gayà. En el directo pudo parecer penalti, pero la repetición desvelaba que el capitán llegó antes a tocar la pelota. El VAR y Gil Manzano decretaron una pena máxima pateada de forma salvaje a la escuadra, por Memphis. El segundo penalti consecutivo en el Camp Nou que le pitan a Gayà.

Mejora del Valencia CF tras el descanso

Mucho más decidido y más entero se fue el Valencia a por el partido en la segunda parte, con un planteamiento más lógico. Con Guedes entrando por el centro y Soler llegando a posiciones de remate llegaron pronto las ocasiones. En el 53, el centrocampista de Torrefiel se topaba con el poste. En el 56, el delantero luso se encontró con una parada de balonmano de Ter Stegen. Pero Guedes volvió al costado para hacer acomodo a Marcos André, que entró por un vaciado Hugo Duro.

Ansu Fati tras el 1-1 ante el Valencia CF EFE

El Valencia pareció, de pronto, un equipo más previsible. La lesión de Foulquier obligó a Bordalás a contorsionar más las alternativas, Con Wass de lateral, Musah en el medio con Guillamón y Cheryshev para refrescar un ataque que se marchitaba. Con el partido roto y el Valencia desactivado, Coutinho puso el tercero para rubricar un resultado engañoso, pero con algunas certezas.