Horas después de acabarse el curso 21/22, en el que el equipo levantó los títulos de la Supercopa de España y la Super Cup europea, además de alcanzar la final de la LF Endesa, en el Valencia Basket ya se trabaja en el proyecto de la próxima temporada. El objetivo trazado es el de fichar para fortalecer una plantilla que contará con una base importante de las jugadoras actuales.

En este sentido, el de la continuidad, desde la entidad ‘taronja’ se mantiene la confianza en Rubén Burgos como entrenador de un bloque que se pretende que gire sobre tres pilares en la pista: la base Cristina Ouviña, la alero Rebecca Allen y la pívot Raquel Carrera. La gallega de 20 años, que renovó hasta 2025, es la mujer franquicia de presente y futuro. Por su parte, tanto Ouviña como Allen, son jugadoras de experiencia y máximo nivel internacional con las que se tiene prácticamente acordado su concurso en el proyecto 22/23. A las tres, seguro que las acompañarán Ángela Salvadores y Leti Romero, piezas de calidad con contrato en vigor.

Al comenzar el ‘Playoff’, 'Bec Allen', de 29 años, desvelaba en una entrevista con SUPER su voluntad de seguir en un club y en una ciudad en la que se siente "como en casa". La propia internacional ‘aussie’ hablaba de una opción en su contrato para prorrogarlo un año, una cláusula que el Valencia BC tiene también la intención de ejercer. Allen, tiradora especialista y gran reboteadora, no regresará a València hasta el próximo octubre, una vez que juegue la WNBA '22 con las New York Liberty y, a finales de septiembre, el Mundial con Australia.

Una cita mundialista donde no estará España, lo que supondrá el anhelado descanso para Cris Ouviña o Laura Gil. La primera confirmó este jueves su firme intención de seguir de ‘taronja’ el próximo curso: "A mí me vais a ver más, seguro... No sé si me van a cortar las alas luego (bromeó), pero sí". Tras emocionarse, al admitir que ha sido un año «emocionalmente fatal» para ella, la base de 31 años se citó con la afición valenciana para la vuelta de vacaciones: «Espero que en agosto sigan teniendo la misma ilusión que nosotras».

El entrenador, mientras tanto, también habló en clave de futuro, donde el equipo confía, con previa o sin ella, en estar en la Euroliga. "Nosotras tenemos que persistir, intentar jugar más finales y ganar las que nos faltan. Podemos mejorar porque hay ambición e infraestructura. He visto La Fonteta como el día del Ekaterimburgo. Es la culminación de algo, a ver si podemos jugar la próxima Euroliga", apuntó Burgos, que añadió que estará "ayudando al club" en la línea de lo expresado a principio de año en Superdeporte. Además, Roberto Hernández y Marta Sorlí seguirán como asistentes del exjugador 'taronja'.

Rubén Burgos, que choca la mano de Juan Roig, el propietario del club, seguirá al frente del banquillo JM López

Frente al Perfumerías Avenida, la histórica entrada se acercó a 6000 espectadores, superando en cerca de 1000 la vivida en la final de la Super Cup ante el Ekaterimburgo. La ilusión despertada en la ciudad por el equipo reafirma la existencia de un proyecto con recorrido para discutir en las próximas campañas la hegemonía nacional al conjunto de Salamanca.

En el capítulo de bajas, Celeste Trahan-Davis finaliza su contrato y ya ha confirmado su adiós a través de las redes sociales. Anna Gómez, la capitana, también concluye su vínculo contractual y en la noche del jueves vivió una emotiva despedida en La Fonteta. Por último, la alemana Marie Gülich o Queralt Casas se encuentran en conversaciones con la entidad 'taronja' y cuentan con bastantes opciones de seguir un año más. El futuro de Laura Gil se decidirá por ambas partes en los próximos días.